>

 
El “Grand Hotel”, en una postal de finales del siglo XIX. (BGM)

Inaugurado después de la “Fonda de Bossio”, que estaba situada en las cercanías del Teatro Principal, el hotel más importante de Alicante ha sido, desde hace más de 100 años, el Hotel Palas.
Situado en la Plaza del Mar, en un edificio propiedad del Conde de Soto Ameno, ha tenido multitud de nombres diferentes: “Hotel Du Vapeur”, “Grand Hotel”, “Hotel Iborra”, “Hotel Simón” y “Hotel Palace” (nombre castellanizado por el gobierno franquista al terminar la Guerra Civil.

 Interior del “Hotel Palas”. Postal de Roisin (BGM)
Pero no fue el único.
Junto a él, y durante el primer tercio del siglo XX, también tuvieron bastante prestigio: La “Posada La Unión” (entre la Rambla y la Calle Bailén), el “Hotel Samper” (que daba a la Explanada y a las calles Bilbao, San Fernando y Dr. Esquerdo) que cambiaría de nombre en los años 40 por “Hotel Roma” y después “Hotel Carlton”.
Dicho hotel se anunciaba como el único que tenía habitaciones con terrazas a la Explanada, y costaba siete pesetas diarias su pensión.
Muy cerca estuvo, también durante décadas, el “Hotel Victoria”.

 Comedor del “Gran Hotel Iborra”, en 1908. Guías Arco (BGM)

Pero el establecimiento hotelero más importante de la Comarca fue el “Gran Hotel Miramar”, en Aigües, con sus baños termales “de fama mundial”. Sus aguas estaban especialmente indicadas para la artritis. En torno a los baños surgió todo un complejo turístico con “hoteles, villas, chalets y pabellones amueblados, hermosos parques y jardines, extensos paseos y frondosos pinares”.
En Aigües tomaban las aguas la alta sociedad alicantina y destacados políticos y hombres de negocio. El propietario de los baños era el Marqués de Bosch.

Fonda de Bossio (Eugenio Bañón)

Durante la dictadura de Primo de Rivera se especuló mucho con la construcción de un nuevo gran hotel en Alicante, aunque no fue hasta la década de 1930 cuando se empezó a prestar atención a la Playa de San Juan. Allí estaba el “Hotel Mediterráneo”, y más tarde surgirían el “Hotel Costa Azul”, el “Hotel Playa” y el “Hostal San Juan”.
Al mismo tiempo, iba renovándose la hostelería y junto a los cafés tradicionales (donde se celebraban tertulias literarias, como en “Ivory”, “Bar Club” y “Café Colón”), aparecieron otros más modernos, traídos por los “pieds noirs” y que se llamaron “Miami”, “Ceylán” o “Las Vegas”. La mayoría de ellos se situó en la fachada marítima o en la Rambla.

Habitación del “Hotel Samper” (Arte Bilbao. BGM)

Más adelante, en plena fiebre constructora, y junto a hoteles y fondas como “La Balseta” o el “Gran Hotel”, se perpetraron (con el consentimiento e impulso de las autoridades, añadido a la apatía de los propios alicantinos) desaguisados urbanísticos que dieron lugar al “Gran Sol”, al “Riscal” y al “Meliá”, todos ellos usurpando hacia el mar o hacia las alturas, bienes del común.
Además, se crearon hoteles y apartamentos a lo largo de la costa, desde los Arenales del Sol hasta los que hizo construir Carlos Pradel en la Albufereta.
Todo ello, como no, bajo la “paternal” mirada de Fraga Iribarne, entonces Ministro de Información y Turismo.

Hall del “Gran Hotel Miramar” en los baños de Aigües. (Mateo Gamón. Generalitat Valenciana)

Aparecieron también nuevas “salas de fiestas”, como “El Negresco”, “La Sinnombre” o “El Ideal Artístico”, en los años de la República.
Los alicantinos y alicantinas pudieron conocer en “El Pigalle” y en el “Gallo Rojo” los espectáculos y cantantes que triunfaban en Europa y América.
Claro está…. en la medida en que la Censura lo permitía

Habitación en el “Gran Hotel Miramar” (Mateo Gamón. Generalitat Valenciana)

Café Nacional (AMA)

“Hotel Playa”, en la Playa de San Juan (Sánchez. AMA)

“Hotel Costa Azul”, en la Playa de San Juan (Eugenio Bañón, AMA)

“El Jumillano”, en los años 40

“Bar Manolín”, en la Plaza de España, en los años 40

“Hotel Carlton”, en la Explanada (Bañón)

Restaurante del “Gran Hotel” (Bañón)

Cocina de un hotel en Agost (Juan Cortés)

Día del Turista, en 1964 (AMA)

Día del Almendro, con el Delegado de Información y Turismo, Luis Villó, y el periodista Isidro Vidal (Hermanos García, AMA)

Bar Ximenera, en Mutxamel, en 1960 (Propiedad de J. Monllor)

Fraga contemplando la maqueta del Riscal. La cara de sorpresa de Arche Hermosa (Gobernador Civil) y Fernando Flores (alcalde de la ciudad), no tiene precio (Hermanos García, AMA)

Anuncio antiguo del Hotel Samper. Cortesía de Álvaro García Sirvent

Anuncio antiguo del “Gran Hotel Iborra”. Cortesía de Alvaro García Sirvent

Fuente: MORENO SÁEZ, F. “Memoria Gráfica de Alicante y Comarca”