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Historia de una “metamorfosis”
La censura siempre ha sido un medio de mantener ignorantes a las masas, de dar a conocer sólo lo que la rígida moral o sistema de control de turno pretenden filtrar a la población. Así se mantiene el núcleo del poder, la información cerrada. Pero en realidad, como afirmaba el ensayista e historiador norteamericano Henry Steele Commager, la censura acaba con su propio propósito, ya que al final crea el tipo de sociedad que es incapaz de ejercer con verdadera moderación.

Citaré otro autor, el poeta y dramaturgo alemán Christian Friedrich Hebbel, que decía al respecto: “No hay censura que no sea útil. Cuando no me hace conocer mis defectos, me enseña los de mis censores”.

Con este preámbulo ya podéis imaginar que esa “metamorfosis” del título fue forzada por la censura al uso, y conociendo que esta represión a todos los niveles, de la que obviamente no escaparía la cultura en general ni el arte en particular, fue especialmente atroz en las primeras décadas del franquismo, queda emplazada la anécdota que cuenta esta historia en el año 1957, concretamente relacionada con la Foguera Carolinas Bajas. Haré uso del material que contienen los expedientes originales de Fogueres de signaturas 9 y 9-bis de dicho año, conservados en el Archivo Municipal de Alicante.

Solicitud de Plantà de fecha 27 de febrero de 1957

La historia comienza cuando Daniel Piqueres Dols, Presidente de la Foguera Carolinas Bajas, el 27 de febrero de 1957 firma y presenta en la Secretaría del Ayuntamiento, con Registro de Entrada nº 5511 y visto bueno y firma de Miguel Castelló Villena por la Comissió Gestora de les Fogueres de Sant Joan, la Solicitud de Plantà del monumento de lema “Los tres Jinetes del Apocalipsis” –que luego veremos que obviamente eran cuatro–, en la Plaza de Castellón, corazón del distrito de Carolinas Bajas. Menciona como artista a Luis López Sarabia, si bien en los bocetos presentados aparece como coautor Francisco Díe García-Murphy, un importe de 20.000 pesetas, y unas dimensiones de la obra final de 9 x 7 metros de base y 12 metros de altura.

Bocetos frontal y posterior de “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis”

Los bocetos, de dimensiones el frontal de 62,6 x 76,7 centímetros, y el posterior de 42,8 x 64,2 centímetros, están realizados en tinta azul sobre papel basto y firmados por ambos artistas. Se acompañaban de la siguiente explicación de la foguera:

“Esta hoguera lleva por título «Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis» –aquí sí aciertan el número–. Consta de dos partes: una artística y otra humorística.

La parte artística o cara de la foguera.
En lo alto la diosa Minerva, a continuación el Ángel de la Paz, luego los Cuatro Jinetes y bajo cada uno de ellos la escena correspondiente.
La Discordia: la primera que existió; Adán y Eva.
La Guerra: un soldado y los efectos de ella.
La Miseria: un acaparador que se aprovecha de ella.
La Muerte: una mujer y su hijo en brazos.

Parte humorística.
Mercado de Esclavas: venta de verduras a precios abusivos.
Agustina de Aragón: símbolo de las heroínas femeninas en la lucha por la vida.
El Dragón de la Miseria: una mujer defendiéndose de él con el cesto de la compra.
Los Últimos Días de Numancia: un hombre en los últimos días del mes”.

Pues bien, tanto los bocetos como la explicación del monumento, lucen un “No aprobado por Información y Turismo”, que justifica su denegación, como ahora veremos, “…por considerar el tema no oportuno para hoguera de San Juan”. La cosa tiene guasa, cuando el origen de Les Fogueres, así como el de Les Falles, fue precisamente la crítica, la sátira, la ironía; echar al fuego lo malo, lo dañino, lo deteriorado, lo inservible.

Detalle del boceto con la denegación de Información y Turismo

Continuemos la cronología de esta historia. En comunicado del Negociado de Fiestas del Ayuntamiento, firmado por el Alcalde con fecha 2 de marzo, al Delegado Provincial del Ministerio de Información y Turismo, con Registro de Salida de Secretaría nº 7360, se lee textualmente la frase del millón: “Al objeto de que se sirva autorizar o señalar los reparos que observe, adjunto tengo el honor de remitir a V.I., …”. Y Su Ilustrísima, Luis Villó Moyá, señaló los “reparos” que he adelantado en documento con Registro de Salida de dicha Delegación nº 186, de fecha 5 de marzo, con Registro de Entrada al día siguiente en Secretaría del Ayuntamiento, nº 6146.

Comunicado de la denegación al Negociado de Fiestas

El Negociado de Fiestas haría el consecuente traslado de la denegación de plantà al Presidente de la comisión de Carolinas Bajas, en comunicación con Registro de Salida nº 7611 de fecha 6 de marzo, reiterando los términos del documento emitido por Información y Turismo, siendo firmado el recibí del mismo por Daniel Piqueres en la misma fecha.

Nueva Solicitud de Plantà, de fecha 18 de mayo de 1957

Y aquí viene la metamorfosis. Nueva Solicitud de Plantà de fecha 18 de mayo de 1957, Registro de Entrada en Secretaría del Ayuntamiento nº 12393. Mismos firmantes por la Foguera y la Gestora, mismo lugar de plantà, mismas dimensiones, mismo precio, aquí si aparecen los dos autores, Díe y Sarabia, pero nuevo título: “Los Cuatro Triunfos”.

Bocetos frontal y posterior de “Los Cuatro Triunfos”

A los nuevos bocetos, frontal de 50 x 65 centímetros y posterior de 34 x 46,8 centímetros, ambos en tinta negra y no firmados, les acompañaba una explicación sin nada que ver con la anterior. La metamorfosis era total, aunque es obvio que la estructura subyacente era la misma:

“La parte delantera de la hoguera está dividida en cuatro escenas. En una se ve un Caballo de Oros (de la baraja) –especificado para que no quede lugar a dudas– y bajo él dos mujeres haciéndose la «limpieza» en los soleados derribos de la prolongación de la Rambla.
En otra está el Caballo de Espadas y bajo él, dos miembros de la comisión haciendo equilibrios con los fondos recaudados a capa y espada.
Bajo el Caballo de Copas hay dos «gamberros» borrachos.
Bajo el Caballo de Bastos una cajetilla de «Ideales», derriba los proyectos de la avenida que atraviesa la Fábrica de Tabacos.

En la parte alta vemos un gran Rey de Bastos –curiosa transformación de la diosa Minerva–: símbolo de los comentarios críticos.
En la torre remate de la foguera están las cuatro sotas de la baraja.

La parte posterior está dividida en tres escenas.
Una alude a la Feria de este año pasado («Lo que el viento se llevó»).
Otra (un higo con un candado) a las comisiones fogueriles que sólo reciben censuras y tienen vedado lo bueno –sin embargo, esta clara alusión al palo del proyecto anterior “coló”–.
La parte central alude a los vecinos que para contribuir a la «festa» habría que sacarles el dinero de las «tripas»”.

Repetición de la historia anterior: comunicación de Fiestas a Información y Turismo (Registro de Salida nº 14940, de fecha 20 de mayo), contestación de Turismo a Fiestas (Registro de Salida nº 442 de 20 de mayo –aunque el documento está fechado el 21–, y Registro de Entrada en el Ayuntamiento nº 12813, el día 23), y comunicación de Fiestas al Presidente de la Foguera (Registro de Salida nº 16208, del 31 de mayo de 1957).

Comunicación de la autorización provisional a la Foguera

La foguera quedaba ahora aprobada “en principio”, después de su obligada metamorfosis, con las prevenciones comunes a todas las autorizaciones, si bien la Delegación del Ministerio de Información y Turismo se reservaba una “visita de inspección a realizar en los talleres constructores de la misma”, según advertía en su comunicación a Fiestas. Entraría por fin en concurso en Primera Categoría, pero el Jurado la dejaría fuera de las premiadas.

…Y este cuento se acabó. Al menos, un distrito tan tradicional como Carolinas Bajas no se quedó sin su foguera.