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Panorámica parcial de Alicante a finales del siglo XIX con la Plaza de Toros (AMA)
                             
Durante el siglo XX, el fervor por la fiesta de toros estaba plenamente consolidado en la mayoría de los habitantes de la comarca. Tanto era así, que los espectáculos taurinos contaban con edificio propio. Lejos quedaban ya los tiempos en los que los ciudadanos se entregaban a las “emociones” (con riesgos asumidos gozosamente) de las manifestaciones tales como “bous al carrer”, “el pelele” y “bous de corda”. En improvisados cosos ubicados en la Plaza de las Barcas o la Fonda de San Francisco, llegaron a hacer el paseillo diestros de tanta fama como Pedro Romero, Pepe-Hillo, Montes y Cayetano Sanz. Pero Alicante precisaba de un verdadero coso y a su consecución se puso el mejor de los empeños.

 
Rafael Molina “Lagartijo”, encabezó la terna que reinaguró la plaza de toros el 15 de junio de 1888, matando al toro “Pajarito”
  
Salvador Sánchez “Frascuelo” ha sido otra de las figuras más importantes de la historia del toreo en Alicante
Detalle panorámico del Barrio de San Antón, con la Plaza de Toros y la Fábrica de Tabacos. Se aprecia el coso primitivo, antes de su ampliación
              
La primera plaza (de madera) se construyó en el paraje del “Baranquet”, hoy Plaza de Ruperto Chapí, en los aledaños del Teatro Principal. Contaba con una capacidad de cinco mil localidades. En 1840, se inauguraba la ubicada en el Barrio de San Antón, con un aforo de diez mil asientos, que sería la base de la que disfrutamos hoy día. El veterano maestro Cayetano Sanz y Manuel Díaz “lavi” fueron los encargados de dar muerte a nueve toros de Gaviria, Osuna y veragua la tarde inaugural.

 
Estampa alegórica del “Especta-Club”, realizada por Vicente Bañuls, en la que figuran motivos taurinos y de la ciudad de Alicante (Revista La Lidia, 1891)
 Cartel de la “Gran Corrida de Toros de Muerte” para el día 11 de agosto de 1898, organizada con motivo de la inauguración oficial de las Aguas de Sax (Publicado en Fiestas de Toros en Alicante, de Joaquín Collía)
               
Sin embargo, hacia 1885 se observaron defectos de importancia en la plaza y se clausuró durante veinticuatro meses, en tanto se llevaban a efecto las obras de ampliación, consolidación y embellecimiento. Mientras, para que los aficionados no se quedaran sin su espectáculo favorito, en Sant Joan funcionó una plaza con tres mil asientos que tuvo una vida muy efímera.

 
Cartel de lujo, en seda, en el que se anuncian las tres corridas de la reinauguración de la Plaza de Toros los días 15, 16 y 17 de junio de 1888.

Cartel en que se anuncian los famosos Fernando Gómez “Gallito” y Manuel García “Espartero”, con la organización de Especta-Club, empresa alicantina.

 Panorámica con la Plaza de Toros, ya ampliada y reformada a finales del siglo XIX

Si Rafael Molina “Lagartijo” y Salvador Sánchez “Frascuelo” habían llenado lo mejor de los primeros años de la plaza de San Antón, sería Rafael Guerra “Guerrita” quien colmara, junto a Manuel García “Espartero”, Mazzantini y Antonio Fuentes, los últimos años del siglo, ya con la inaugurada plaza de toros actual de Alicante. El primer cartel, con toros de Veragua, lo formaron “Lagartijo”, Juan Ruiz “Lagartija” y “Guerrita”. “Pajarito” abrió plaza y se tienen dudas si la primera oreja la cortó Rafael Molina o Rafael Guerra. Era la tarde del 15 de junio de 1888. Para el 16 y el 17 del mismo mes, se lidiaron toros de Antonio Miura y de Antonio Hernández. Actuaron los mismos toreros, excepto que en la tecera tarde “Guerrita” fue sustituído por Rafael Sánchez “Bebe”. En la vecina Xixona, por no ser menos, se construyó una pequeña plaza capaz de albergar a mil seiscientas localidades. Funcionó, de manera irregular, hasta 1910.

 
Cartel de la novillada de  Inca en la que resultó mortalmente herido el torero Ángel Carratalá

Ángel C. Carratalá, torero alicantino nacido en 1904 y muerto en la plaza de Mallorca en 1929. Una multitudinaria manifestación de duelo le acompañó en su entierro en Alicante
 
El malogrado torero valenciano Manuel Granero Valls, víctima del toro “Pocapena”, de Veragua, en Madrid, el día 7 de mayo de 1922

 Rafael Gómez “El Gallo” y Juanito Santero, en la peña “El Tino”, con motivo de una corrida que mató el titular de la peña como único espada y que presidió “El Gallo” (Soriano)

La etapa finisecular presentó el nombre de Julio Martinez “Templaíto” quien, con buen cartel como novillero, tomó la alternativa el 29 de junio de 1904, con el toro “Canastillo”, de Vicente Martínez. Fue el primer matador de toros alicantino. Sonaban los nombres de Ricardo Torres “Bombita”, “Machaquito”, Vicente Pastor “El Gallo” y gaona, a los que sucedió la esplándida Edad de Oro, con los egregios Joselito y Belmonte, quienes contaron con los consabidos grupos de “istas” entre la afición alicantina.

A partir de 1924, los alicantinos se entusiasmaron con su paisano Ángel Celdrán Carratalá, novillero de amplia proyección nacional. Los bien fundados augurios sobre las posibilidades toreras de Carratalá quedaron trágicamente truncados en Inca, el 30 de julio de 1929, a resultas de las heridas inferidas por el novillo “Mirlito”, de Lorenzo Rodríguez. Por entonces, triunfaba un hijo de San Vicente del Raspeig, Joaquín Manzanares “Mella”, destacadísimobanderillero que tuvo el honor de ser el primer subalternosacado a hombros de la Plaza de Madrid. En la denominada Edad de Plata del toreo, destacaron Ignacio Sánchez Mejías, Marcial Lalanda, Domingo Ortega, Manuel Bienvenida, Antonio Maíquez “Chicuelo”, “Niño de la Palma”, y el mexicano Fermín Espinosa “Armillita”, todos asiduos del coso alicantino ante las más famosas divisas.

 
Joselito y Belmonte torearon dos corridas mano a mano en Alicante. Juntos protagonizaron la Edad de Oro del Toreo

 Juan Belmonte entrando a matar en la tarde del 29 de junio de 1935, última actuación del trianero en Alicante. Toros de Clairac para Belmonte, Marcial Lalanda y Vicente Barrera (Sánchez, AMA)

—— continuará…——

Fuente:
Miguel Lizón. “Memoria Gráfica de Alicante y Comarca”

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