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El Amadorio y sus Alrededores (Manolo Serrano)

 
Panorámica del Embalse de Amadorio. Pincha en la imagen para ampliar. © Juan José Amores Liza

 
El autor del artículo, en lo alto de una de las antiguas estructuras utilizadas para acopio de áridos.

El Pantano de Amadorio (para un servidor “Amatorio”, por la cantidad de parejas que se acercaban en mis años mozos -y supongo que se acercarán aún- a la zona para practicar el noble arte de la cópula ibérica), es ya un clásico en nuestra web. No en vano, hemos hablado de él en numerosas ocasiones y es un referente a lo que senderismo y orografía alicantina se refiere.
Ubicado en  la cuenca de la Marina Baixa, su caudal fluctua al compás de las estaciones del año. Al contrario que otros embalses mucho más estables, el Amadorio sube o baja de nivel peligrosamente según el nivel de lluvias anuales; sin ir más lejos, en 2009 podemos admirarlo en su total capacidad, limpio y rebosante, pero en julio de 2006, por ejemplo, estaba a la mitad de su capacidad con siete hectómetros cúbicos (en septiembre de ese año, sus reservas aún bajaron más, a tres hectómetros)
               
 
  
 Tunel de acceso a la presa, según se llega desde La Vila, a través de la CV-770 (a Orxeta). Podemos observar los escudos a ambos lados del muro, entre ellos, el de la Confederación Hidrográfica del Jucar
             
  
                     
Desde el siglo XVII, La Vila ha mantenido una larga lucha por el agua. Cuando aún no existía el Amadorio, el pantano de Relleu (una de las más admirables obras de ingeniería hidráulica de nuestra Edad Moderna, prototipo de la presa-bóveda, que aumenta su estabilidad y esbeltez, concepto no superado hasta 1830, con la construcción de la presa de Zola, en Navarra) servía sus aguas a La Vila.  Sin embargo, aquel primigenio pantano era causa de frecuentes disputas entre las dos localidades; disputas que llegaron a oídos del gran viajero Cavanilles, que dijo: “La salud de los hombres ha de ser siempre la ley principal, cuanto le daña debe excusarse. Ni es lícito aumentar o mejorar los frutos en perjuicio de tercero.” Y es que la razón principal de la oposición de los de Relleu al pantano era el miedo a las fiebres tercianas y al paludismo, que causaban grandes mortandades en la época, entre las gentes que habitaban las orillas de aguas estancadas.
  
  
  
  
  
  
Algunas vistas del embalse, desde la presa. Al fondo, como no, la Sierra de Aitana
A partir de la década de 1930, el Pantano de Relleu cae en deshuso, por lo que se decide construir  el de Amadorio. Las obras comenzaron el 20 de octubre de 1948, aunque no entró en funcionamiento hasta diez años después. Su capacidad es de 16 Hm3, y tiene una presa de gravedad de 63 m de altura.
De propiedad estatal, se destina al riego y al abastecimiento, a través del Consorcio de la Marina Baixa, de las ciudades de Benidorm y La Vila. Estas localidades son abastecidas normalmente desde el Embalse de Guadalest, situado en el río del mismo nombre, pero en situaciones extraordinarias, sobre todo en verano donde el aumento poblacional es muy grande, recurren a las aguas del Embalse de Amadorio.Por lo tanto, la presión urbanística a la que está sometida su cuenca receptora hace que este embalse corra el riesgo de que se inicie en el mismo un proceso de eutrofización.
                         
 
 
  
Detalles de la presa
La pesca deportiva está permitida en el pantano previa compra de un billete de un día. Pueden encontrarse carpas de tamaño aceptable, que superan los 3 kilos. También se pueden encontrar anguilas y Black Bass (Perca Negra) de buen tamaño.
 
  
  
  
 
 
  
  
  
  
  
La presa de Amadorio está rodeada por dos túneles. Aquí vemos unas fotografías del segundo, cuyas vistas del embalse son magníficas
                
El Puig visto desde el embalse
 
La presa, desde el sendero que conduce al área recreativa
        
 
  
  
Interesante y muy bien cuidada área recreativa
 
 
Como he dicho al principio, aún subsisten las antiguas estructuras para acopio de áridos y los silos de cemento utilizados durante la construcción de la presa
 
  
  
Mirador del embalse, al que se accede desde el área recreativa y por el que se baja hasta la misma orilla del Amadorio 
 
 
  
  
Fuente:
Datos extraídos de la web “El Club Cam”
Fotografías:
Juan José Amores Liza