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Mural visible desde Explanada y Puerto en la actualidad 

                                  
El pasado día 3 de Junio, en el Diario Información, salió publicada en la sección de Cartas de los lectores, una  firmada por el Sr garcía David, que decía lo siguiente:

                          
“Como seguidor de los temas de arquitectura y urbanismo, he leído la entrevista que le han hecho a Javier García Solera y nombra al edificio del hotel Gran Sol, como uno que le gusta. A mí ni me gusta, ni me deja de gustar, es que es un pegote que esta ahí enmedio y tenemos que convivir con él. Y lo tendremos que hacer hasta que venga un cataclismo o los propietarios decidan echarlo abajo y hacer otro de acuerdo a las normas que hay ahora, es decir: 7 pisos en vez de los 30 que tiene actualmente, cosa que no creo que les interese. Es decir: que aunque el edificio esté fuera de ordenación, el PGOU prevé que siga en pie hasta que la torre deje de existir, como todos los demás en su mismo caso. Todo esto viene a cuento porque el Ayuntamiento o el equipo elaborador del nuevo PGOU se niega a declarar como elementos a proteger, preservar o catalogar a los murales que cubren sus medianeras y que son visibles desde todo Alicante. Ambos murales, obra del pintor Manuel Baeza, embellecen lo que de otra forma sería un desastre para la ciudad y para muchos años (los que le quede de vida al edificio). ¿Se imaginan ustedes si a la empresa propietaria le da por pintar esas dos medianeras de color rosa, o negro o a cuadros amarillos y rojos? Pues lo pueden hacer, porque no hay ninguna ley municipal que lo impida.”.

         

Y no le falta la razón. Yo también comprendo que el Edificio Alonso (ahora Hotel Tryp Gran Sol), es un mástil incrustado en el centro de la ciudad (como tantos otros ejemplares y véase el artículo Edificios singulares ) y encima con dos grandes medianeras vistas, pero afortunadamente se le dió una solución muy buena a mi entender y que incluso hace que tengamos en esta ciudad algo que no tienen las demás: unos murales espectaculares y que estoy seguro que los alicantinos ni apreciamos ni miramos.
Pero evidentemente el remedio del nuevo PGOU puede ser peor que la enfermedad porque la función del edificio, además de la que legítimamente le den sus propietarios, es la de ser un gigantesco expositor de los murales mencionados.
        
El caso es que se denegó la inclusión en el catálogo aduciendo de que “se trata de elementos no unidos intrínsecamente al edificio”. Pues ya me dirán ustedes si se deciden desmontar los murales, donde puñetas los van a poner. Habría que hacer una esructura de 70 metros de alta y casi 25 de ancha para volver a colocarlos. La posibilidad de que la propiedad decida eliminar los murales, poner publicidad o impermeabilizar con impermeabilizantes varios, queda abierta: y veamos unos ejemplos:

         


¿Quién sabe? Quizá en un futuro Alicante Vivo se instale allí…. (Alfredo Campello©)

 
Medianera pintada de blanco 
          
 Publicidad de un refresco 
                  
  Los dos murales: el de teselas y el pintado. 
                  
  Recreación con impermeabilización y publicidad.
                                                                                            
  
¿Cartel electoral o reformas de cocinas? (Alfredo Campello©)
                        

Este seguro que gustará a los hombres. (Alfredo Campello©)
                  
Mi agradecimiento a TRAM_space por las dos rpimeras recreaciones.