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Hace poco más de un año, apareció en El Mundo (25 y 26 de junio de 2008), una serie de artículos ilustrando la barbarie que nuestro ayuntamiento estaba realizando a la historia de nuestra ciudad.

               

Por aquel entonces, se denunció las obras realizadas en la zona tradicionalmente denominada como El Portón donde se lleva a cabo la urbanización y el tratamiento de la ladera del Benacantil con la construcción de 24 viviendas denominadas Portón-Santa Lucía y 127 plazas de aparcamiento. El periodista Rafa Burgos realizó una gran labor de investigación al tipificarnos que los restos que se habían exhumado pertenecían al sistema defensivo de la ciudad, que según los expertos consultados, abarcaría desde el siglo XIV al XVI y por lo tanto, quedaría amparada por el Decreto 22 de abril de 1949 donde “todos los castillos de España, cualquiera que sea su estado de ruina, queda bajo la protección del Estado, que impedirá toda intervención que altere su carácter o pueda provocar su derrumbamiento”, por la ley de Patrimonio Histórico Español aprobada el 25 de junio de 1985 que en su artículo 18 detalla que “Un inmueble declarado Bien de Interés Cultural es inseparable de su entorno. No se podrá proceder a su desplazamiento o moción, salvo que resulte imprescindible por causa de fuerza mayor o de interés social y, en todo caso, conforme al procedimiento previsto en el artículo 9º, párrafo 2º, de esta Ley” y por último, en la ley de Patrimonio Cultural Valenciano aprobada el 11 de junio de 1998 encontramos que en su artículo 38 nos detalla una serie de criterios de intervención en monumentos, jardines históricos y espacios etnológicos donde encontramos en su apartado 1c: “Los bienes inmuebles de interés cultural son inseparables de su entorno. No se autorizará el desplazamiento de éstos sino cuando resulte imprescindible por causa de interés social o fuerza mayor, mediante resolución de la conselleria competente en materia de cultura y previo el informe favorable de al menos dos de las instituciones consultivas a que se refiere el artículo 7 de esta Ley”.

 
Fotografía de Elkiko

                       

El autor decía que el Ayuntamiento pretendía desmontar unos restos arqueológicos que por sí mismos debían permanecer en ese lugar de acuerdo con las mencionadas leyes aún así, desde 1992 esta zona entra dentro del Plan de Rehabilitación y Arquitectura del Centro Histórico de Alicante y las ermitas de Santa Cruz y la olvidada San Roque, según el Diario Información de 27 de septiembre de 2007, formarían parte de un catálogo de Bienes declarados de Relevancia Local.

                 

Un año más tarde desde la publicación de El Mundo, todos los alicantinos y turistas pueden aproximarse a la zona para admirar los restos del lienzo de la muralla que cerraba la ciudad por esta zona y que si no se actúa rápido, se degradará tanto que no merecerá la pena ser conservada prevaleciendo el interés social sobre el interés cultural. Además, los visitantes podrían ascender hasta el barrio de Santa Cruz y apreciar las grietas abiertas tanto en la torre de la Ampolla, donde se asienta la plaza circular de la ermita de Santa Cruz, como en la calle de San Antonio. Estos desperfectos fueron denunciados por la prensa local (Diario Información, Las Provincias y La Verdad) los día 5 y 6 del pasado junio. Aunque la empresa constructora ALCUBA tome las medidas necesarias para estabilizar el terreno, casi dos meses después, el terreno sigue inestable. Actualmente se ha colocado un acceso provisional que consiste en un par de escalones sin recubrir con cemento y donde el tacón de cualquier zapato puede quedar enganchado y una cuesta metálica con una barandilla a la que uno no se puede agarrar de lo caliente que llega a estar a lo largo del día. Con esto, dejo claro que el acceso rodado ha sido eliminado.
            

                         

Por otra parte, ¿alguien, o bien desde el Ayuntamiento o bien desde la empresa constructora ALCUBA, se ha planteado como resolver las urgencias que pueden ocurrir en un barrio de semejantes características? Ni las ambulancias ni los bomberos tienen acceso; la rampa no permite el paso de camillas ni de aparatos médicos de grandes dimensiones y mejor no nos plantamos esto por la calle de San Rafael. Quizás, con un poco de suerte, aterrice un helicóptero en la ya mencionada plaza de la ermita de Santa Cruz… En cambio, si el problema es el fuego o el desplome de la montaña como ocurrió antes de la consolidación de la Cara del Moro… ¿Cuál sería el protocolo de actuación? Y por otro lado, ¿nadie recuerda las lluvias localmente fuertes de finales de agosto y principios de septiembre de 2007 ni la gota fría de 1997? Alguien se ha planteado que si el terreno no se ha terminado de estabilizar ni se han reparado las grietas y tal cantidad de agua se filtra puede provocar un corrimiento de tierras. Quizás seré muy tremendista pero son variables que hay que manejar y prever para una obra de estas características. Recuerdo la noticia del desplome del Archivo Histórico de Colonia del pasado 3 de marzo; una de las variables que se manejó en la investigación fue que la causa vendría dada por los desperfectos causado por las obras de ampliación del metro.

                

 
Fotografía de Elkiko
             

Para terminar, no sirve que políticos y arquitectos aseguren que todo es para el bien de esa comunidad de vecinos y para embellecer nuestro casco histórico cuando son incapaces de poner un vigilante en el parque de La Ereta para que se termine con el robo de su flora y se respete su mobiliario, se mejore las calles de los barrios Santa Cruz y San Roque dejando escalones de diferente altura provocando un difícil acceso para niños y personas de cierta edad sin olvidar que los traspiés son más comunes al no controlar las alturas que oscilan entre los 20 y los 40 cms-. y sus calles sucias y llenas de olores los siete días de la semana permitiendo que el botellón ocupen esos rincones tan bellos que nadie podrá ni admirar ni fotografiar porque están plagados de moscas como la subida al castillo de Santa Bárbara por el macho del castillo que el día de Santa Faz no se podía transitar si no era saltando por encima de un colchón, los restos de una bandeja con pollo crudo y botellas y vasos rotos.

              

Esta es la imagen que se vende de nuestra ciudad. Que nadie diga que estas obras son para embellecer Alicante bajo el lema Alicante, ¡GUAPA, GUAPA Y GUAPA! cuando somos, son y serán incapaces de mantener todo este despliegue en perfecto estado porque la limpieza de una ciudad no empieza y termina con la labor de los barrenderos. Esta ciudad no es solo sol-playa, contamos con un importante patrimonio histórico que nunca ve la luz del día olvidado por las autoridades e ignorado por los ciudadanos. Me vuelvo a preguntar y más en estos tiempos de crisis, si no sería interesante explotar todos estos recursos turísticos para intentar mantener el turismo tanto nacional como internacional unos días en nuestra ciudad y de esta manera, dejar de ser un ciudad de paso.
         
MA TE