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Artículo de JOSÉ LUIS LURI

            

Grabado de Alicante, desde el Puerto. 1844

               

He leído, con sumo gusto y por segunda vez, la magnífica obra de Gerardo Muñoz Lorente: “Refugio de Libertad”, Equipo Sirius 2006, en la que narra los tristes sucesos acaecidos en nuestra ciudad durante la Rebelión republicana de 1844. Como la lectura es la madre de la conjetura, he terminando por acuñar dudas para poder compartirlas con mi buen amigo Moisés Davia, -hijo del que fuera brillante director de nuestra banda municipal y compositor de la Plegaria a la Santa Faz- y en ello andamos los dos, enfrascados en la más fraternal de las grescas. ¿Dónde fueron ejecutados el 8 de marzo de aquel año Pantaleón Boné y el resto de los Mártires de la Libertad?
            

Grabado de Alicante, a vista de pájaro

     

Gerardo Muñoz, en la línea de los cronistas alicantinos del XIX, sitúa el lugar de los fusilamientos “en el malecón”. Observando la pintura anónima de las ejecuciones que creo que se encuentra en nuestro ayuntamiento, hemos tomado como referencia el ángulo que muestran la torre y la cúpula de San Nicolás. Si damos veracidad fotográfica a la imagen, podríamos localizar el lugar de los hechos en las cercanías del antiguo Hotel Carlton y pie de la Rambla. Un dibujo publicado en la prensa inglesa de la época, ofrece una situación contradictoria pues coloca a los ajusticiados frente a un muro, con los fusileros a sus espaldas y prestos a la descarga. Quizá tan sólo nos hallemos en este caso ante una imagen idealizada.
                 
Fusilamiento de Pantaleón Boné

          

Un tercer instrumento que hemos manejado en nuestra investigación es la extraordinaria fotografía de nuestro puerto, realizada por Laurent en 1858. Si observamos en ella el lienzo de muralla que da al mar, podremos comprobar que éste se encontraba a escasos metros de la escollera; parece que el único muelle de carga y descarga de nuestro puerto era el que conducía al faro.

El grabado de la época de Alfred Guesdon, Alicante a vista de pájaro, también parece mostrar este largo tramo de muralla junto al mar, aunque la imagen no es muy clara.
                  
Alicante amurallado, en 1858. Fotografía de Jean Laurent

         

Moisés es de la idea de que el malecón alicantino lo constituía un gran espacio abierto intramuros, al menos en aquellos años, y que el actual paseo del Conde de Vallellano y el vial colindante, fueron ganados al mar. Los planos de la ciudad de 1851 y 1853, da la impresión de que recogen el proyecto de un nuevo malecón, no la realidad física del entonces existente. Por lo tanto, de ser cierto su punta de vista, Boné y los suyos no fueron ejecutados frente al mar.

Mi amigo me va llevando al huerto y yo me resisto.
                
¿Pueden los colegas y habituales de Alicante Vivo aportar algo para mi defensa?
                 
Seguro que sí.