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Como se ha dicho muy acertadamente en algún foro, se le conocía popularmente como “La Seta” o “La copa”. Era una fuente gestionada por los parques de ocio de la Comunidad Valenciana (SPTCV, Sociedad Parques Temáticos de la Comunidad Valenciana). Al parecer, simbolizaba una copa gigante para hacer un particular “brindis al sol”.

         

Pero lo cierto es que no tenemos casi ningún dato sobre ella;  sólo sabemos que la vimos por primera vez, como todos los alicantinos, hace 3 años. Algunos por la mañana, cuando nos dirigíamos a pasar un día a las playas del sur de Alicante; otros, de noche, cuando sin conocer su existencia y de golpe, al doblar una curva, apareció gigantesca, iluminada, impresionante, como si fuera el platillo volante de Encuentros en la tercera fase…

          

Era “la seta”.
    
 Fotografía extraída del Diario Información
       
Un poco más tarde, al visitar la zona de la Ciudad de la Luz, vimos que en realidad era una fuente-escultura. No sabíamos quien fue el autor y tampoco la pudimos admirar demasiado, porque nos salió un guardia jurado diciendo que allí no podíamos estar, que no se podía sacar fotos del sitio (ni que fuera alto secreto). Actitud pueril e inservible, ya que se veía desde muchas partes de la ciudad.
  
Hoy, como otras cosas en nuestra ciudad,  ya no está. Y aunque algunos se empeñen en echar las culpas a Zapatero o Camps, lo cierto es que una ráfaga de viento ha podido con ella.
Y mientras los técnicos  se preguntan aún las causas del desplome (ejem… ocurrió el pasado sábado por la noche, coincidiendo con el fuerte temporal de viento, pero no se lo digáis a nadie que luego todo se sabe), nosotros sólo podemos agradecer que la estructura de metal y cristal multicolor no ha causado daños personales.
 
¿O sí?
        
ELKIKO y JUAN JOSÉ AMORES
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