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Cuarenta y cinco años después de su nacimiento (Alicante, 14 de diciembre de 1770), después de aprender nuevos conocimientos por diversas Academias de Bellas Artes de Europa (San Fernando, en Madrid; de París; y en la de San Lucas, de Roma) y de realizar diversas obras, Josef Aparicio Inglada escribió al rey Fernando VII solicitándole ser uno de sus pintores de Cámara.

Retrato de Fernando VII en un campamento, con bicornio bajo el brazo, fajín de general, banda de Carlos III y del Toisón de Oro. Pintado por Francisco de Goya. Museo del Prado (museo que fundó este rey) en Madrid.

Josef Aparicio Inglada empieza a tener éxito reconocido como pintor a partir del I Premio “de primera clase” de la Academia de San Fernando de Madrid en 1796. Tras este premio, el rey Carlos IV le pensiona en París para continuar sus estudios. “A partir de aquí el estilo, la temática, los asuntos que intervienen en la obra de Aparicio son totalmente historicistas, aduladores y de merecer los plácemes de la Corona”, en palabras de Adrián Espí Valdés. Es de estas fechas “Godoy presentando la paz a Carlos IV”.

En París conoció a Jaques-Louís David, maestro afamado del neoclasicismo, gran dibujante, escenógrafo de momentos ampulosos y grandilocuentes. Por el estudio de este pasaron artistas españoles como Madrazo, Juan Antonio Ribera, el escultor Alvarez Cubero y Josef Aparicio. Según Gaya Nuño, “Aparicio tomó de su maestro francés el sentido constructivo y lineal de sus composiciones, y buena parte de la temática clásica”.

En 1806 pinta “La fiebre amarilla de Valencia”, cuadro expuesto en el Museo Napoleón, de París, en el que se presenta melodramático en sus escenas. Esta pintura es el preámbulo de un cuadro grandioso que pintará después: “El hambre de Madrid”.

En Roma pinta “El rescate de los cautivos en tiempos de Carlos III”, obra alabada por los periódicos de entonces. Fue expuesta en la Chiesa Della Rotonda, concediéndole el nombramiento de Académico de San Lucas, comparándolo entonces con Velázquez, Ribera y Murillo.

En Roma le solicitaron jurar fidelidad a Jose Bonaparte como rey de España (después de la invasión del territorio español por el ejército de Napoleón). Al negarse a hacer este juramento fue apresado junto con otros artistas españoles becados residentes en Roma y conducidos al castillo de Sant´Angelo, por lo que fue considerado prisionero civil en la época fernandina.

Después de su liberación regresa a España en 1815, desembarcando en Barcelona el 21 de mayo. Se instala en Madrid. Junto con otros pintores, pasa a formar parte de la Corte como pintor de Cámara en agosto de 1815, al servicio del rey Fernando VII, con el estipendio de 6.000.- reales. Es la época en la que termina “Las Glorias de España”. Con esta obra comienza una serie de grandes cuadros con temas patrióticos. En 1818 se le nombra Académico de Mérito de San Fernando.

Las Glorias de España

                           

Mientras es maestro del Infante don Francisco de Paula, pinta “El hambre de Madrid” (1818): la constancia española y el carácter de un pueblo que rehúsa el sustento de sus opresores. “ Llega a cotizarse por aquél entonces más que la Redención de Breda, de Velásquez”, nos cuenta Salcedo Ruiz en su Historia de España. Cuando este cuadro es mostrado en la Academia de San Fernando y lo visita el todo Madrid, miembros de la Corte y la Familia Real, es aplaudido por todos. Y alabado por los poetas:

“Sólo estaba reservado,
Aparicio, a tu pincel
hacer un retrato fiel
del amor más acendrado;
pues en tu cuadro, expresado,
se ve con admiración
que la española nación,
guardando a Fernando ley,
prefirió, antes que otro rey,
el hambre y la desolación”.

 El hambre de Madrid

                                       

En este contexto, sabiendo de la estima que la corona tiene con este pintor alicantino, el Ayuntamiento de Madrid le encarga un cuadro, que se titulará “El desembarco de Fernando VII en la Isla de León de Cádiz”. Lo termina en 1827. Una vez terminado, este Ayuntamiento se lo regaló al rey. Este cuadro es un óleo de grandes proporciones: 4,62 x 7,30. Es una larga galería de retratos en la que destacan el rey, su esposa y demás miembros de la Familia Real.

 El Desembarco de Fernando VII en la isla de León en Cádiz, reproducción de una miniatura (el cuadro original se quemó en un incendio)

Con estos lienzos y con otros, Aparicio logra lo que se había propuesto: estar al servicio del rey, contar sus glorias, tener la vida cubierta de gracias.

La Real Academia de San Carlos, de Valencia le reconoce Individuo Académico de Mérito en 1829, por lo que estuvo en esta ciudad dos meses del año siguiente. En 1835 es condecorado con la Cruz de Prisionero Civil. El 27 de febrero de 1836 se le clasifica por una real orden como cesante, con un sueldo de tres mil reales anuales. Fallece el 6 de marzo de 1838 en Pozuelo de Alarcón, donde se había trasladado desde Madrid por prescripción facultativa después de una pulmonía.

Aparicio, contemporáneo de Goya, de Bayeu, de Mengs, de López, de Mella, de otros pintores palaciegos, no quiere parecerse a ninguno y crea su estilo propio. Además de sus obras de pintura histórica, también es pintor de retratos de la élite política y aristocrática, así como temas bíblicos. Según Ramírez Domínguez, su estilo es académico, buen dibujante, frío, con exageraciones grandilocuentes y patrióticas.

Obras consultadas:
La España de Fernando VII, de Angel Martínez de Velasco
Las Artes Plásticas Alicantinas durante el siglo XIX, de Adrián Espí Valdés

PASKKI
SOSEGADOS

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De nuevo, centramos nuestra mirada en la obra muralista del genial artista alicantino Gastón Castelló. En esta ocasión, nos paramos a contemplar una espléndida obra que lleva muchos años dando la bienvenida a los turistas y viajeros que llegan a nuestro aeropuerto para disfrutar de las bondades de nuestra provincia. Aunque también hay quien antes de embarcar para partir a algún lugar lejano, se para a contemplar esta escena buscando un último recuerdo de su tierra que llevarse consigo.

Cabe destacar que este mural no fue el primero de Gastón Castelló en el aeropuerto, ya en 1974 había realizado un mosaico titulado “El Misterio de Elche”.

Fotografía actual del mural de Gastón Castelló en el Aeropuerto de El Altet.

Esta obra de arte se encuentra ubicada en el hall principal de la Terminal 1 del aeropuerto de El Altet, junto a la línea de puestos de Check-in, aunque en el momento en que se instaló, esa zona era el área internacional, y no podía ser visitada libremente, por lo que sólo la podían admirar los usuarios de aviones desde o hacia el extranjero.
La obra, titulada “Exaltación de la Provincia de Alicante”, fue sufragada por la Diputación de Alicante, con un coste total de casi tres millones de pesetas. El artista la elaboró en tres meses, y fue recibida el día 12 de Mayo de 1976 de manos del coronel jefe del aeropuerto, don José Luis Muñoz. La obra se inauguró oficialmente el día 14 del mismo mes, con la visita de las autoridades, con motivo de la apertura de la terminal de pasajeros.
Está montado sobre un marco con forma rectangular al que se le ha recortado una esquina, ya que está hecho ex-profeso para este lugar donde está colgado. Tiene unas dimensiones aproximadas de 9×5 metros, una superficie de 50 metros cuadrados, y está hecho con una técnica de mosaico pétreo con gran variedad de cromatismos, en palabras del artista: “La mayor parte de los mármoles están cortados manualmente en pequeñas teselas; en algunos sectores se ha empleado el vidrio, colocado de canto con el fin de lograr una atmósfera de mayor belleza.”

El propio Gastón Castelló decía lo siguiente:

En el mosaico de 50 metros cuadrados, he querido compendiar el folklore y el trabajo de tantos pueblos diseminados a lo largo y ancho de la provincia alicantina. La primera superficie, con 30 metros cuadrados, arranca desde el descansillo de la escalera, formando un tríptico central que es señero y guión del conjunto. Las tres figuras que lo integran, para destacarlas con rotundo vigor sobre las demás, han sido realizadas con grandes trozos de mármoles de Carrara, de Suecia, Bélgica, granito gallego, basalto y rojo Bilbao. Tal tríptico lo componen: una mujer estilizada, portadora del escudo provincial, ante un fondo de casitas de nuestro típico barrio de Santa Cruz, dominadas por el castillo de Santa Bárbara. A la derecha, apoyado en una rueda dentada, la recia silueta de un hombre vestido con un mono gris, simboliza nuestra pujante actividad industrial; y a la izquierda, una campesina entre viñas y almendros floridos, muestra los distintos y ricos frutos de las ubérrimas huertas de nuestra geografía.
Al pie del tríptico campean los 14 escudos de la antigua división en partidos judiciales de la provincia. Desde aquí en adelante, la elaboración del mural, se hace con teselas de mármol de dos y tres centímetros.
La parte izquierda de este panel se dedica al sin par folklore de fiestas, con un moro y un cristiano, ricamente vestidos, como símbolos y puntales de estas arrogantes fiestas de fama universal. En su parte superior, surgen las fiestas del Fuego, con un estilizado caballo griego, montado por un arlequín con paraguas, un hipocampo y, sobre un capitel, un botijo “pollastret d´Agost”. A los pies del caballo un ninot femenino, con los brazos extendidos, espera el sacrificio del fuego.


A la derecha del lienzo vertical, irrumpen la figura de una recia mujer vistiendo la bella falda de Monóvar, listada horizontalmente de vivos colores, mantoncillo y larga trenza al viento, marca un paso de danza a su pareja, un jijonenco en traje típico. Son los bailadores del “ball xafat” de la jota de Onil, o de Jijona, de la sandigna, etc.

Sobre la pareja, una moza de Torremanzanas lleva sobre su cabeza el “pa beneit” (pan bendito de San Gregorio), gran “toña” dulce coronada por un ramo de flores; de este pan que se apoya en un plato de cerámica, caen sobre la doncella finísimas mantillas que la envuelven hasta la falda. Esta nota folklórica es la más extraña y subyugante de nuestras tierras.

Seguimos en marcha ascendente hacia el paraíso de los niños. Una chica de Ibi nos sale al paso sosteniendo un trenecillo cual muestra de las sensacionales e importantes fábrica sde juguetes de la villa; la doncella lleva falda negra plisada, mantón blanco, sombrero negro de pastora con apliques de oro y coronado de flores. Junto a ella, las deliciosas muñecas de Onil, y los refinados juguetes de Denia.



En un zapato de elegante trazo, está simbolizada la pujante producción zapatera de Elda, Elche, Petrel, Villena, Monóvar y Cocentaina, industria importantísima y poderosa que ha procurado al Estado español abundantes divisas. En lo más alto de este sector vertical, un telar esquemático sirve de fondo a un obrero que muestra al viento, los paños de toda la producción textil de Alcoy.
Remontamos la escalera y pasamos al piso superior en donde el mosaico continúa, apaisado, cubriendo veinte metros cuadrados. El dios del vino, Baco, rollizo y coronado de pámpanos, recostado en un tonel, nos ofrece el buen vino de las comarcas de Pinoso, Monóvar, Villena, Benejama y Benisa. El pedestal de tan optimista dios es un bloque de mármol noveldense o monovero qeu Baco, para su comodidad, cubrió con una alfombra de Crevillente. Tras él, campos de viñas y rius-raus de Jávea, Denia, Benisa, Teulada y Calpe, sombreando las pasas, sirven de marco a la majestad de los castillos de Villena y Biar, que representan a los cien castillos de la provincia.
Una joven campesina de albas vestiduras avanza entre naranjos y limoneros mostrando la artística Orihuela, con las ubérrimas huertas de la Vega Baja del Segura, y las no menos exhuberantes de los distritos de Denia, Pego, Callosa y POlop. El dulzor y la fama de Jijona se sintetiza en una rama de almendro, de la que penden, entrelazados, esas cajas de turrón de nuestro orgullo que llegan a los más lejanos confines del mundo.


La composición terrena se completa con la bella presencia de la Dama de Elche, de extraordinario valor arqueológico y las fenicias diosas Tanit, aparecidas a lo largo de nuestras costas.
En un mar de azules y grises, una sirena de áureos cabellos se apoya en un pequeño “llaüt” pesquero, sosteniendo el popular “barquito de sal” de Torrevieja. La costa desde ésta hacia el norte, termina en la luminosa Denia, la rica y antigua Diana de los romanos, de nítida blancura al pie de su legendario castillo. Sigue el arrogante Peñón de Ifach oteando los caminos del Mediterráneo, Jávea y Altea en la feracidad de sus comarcas, el cosmopolita Benidorm, llamado el milagro del siglo XX, las casas marineras de colores típicos de Villajoyosa, de Santa Pola y Guardamar y un horizonte de las cumbres, Aitana, Cabeçó d´Or, Bernia y Puig Campana, son el marco lírico y azul de nuestra amada provincia alicantina.

Sobre su felicidad ante la conclusión de la obra, el artista afirmó: “Estoy ciertamente satisfecho. Y quisiera, por favor, agradecer a la Diputación Provincial su confianza en mí, encargándome esta obra. También al coronel jefe del aeropuerto, don José Luis Muñoz, por las facilidades que nos concedió, y mi entrañable reconocimiento a mis colaboradores, los pintores Ajo-Sáez, Otilio Serrano, J. López Bravo y Manuel Requena.

Fuente:
Diario Información

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El arquitecto y escritor Gaspar Jaén i Urban ha escrito este texto sobre las esculturas monumentales urbanas de Arcadi Blasco, publicado en el catálogo de su primera exposición antológica, denominada “Narrador de objetos”, un monográfico de este artista mutxamelero que todavía puede visitarse en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA) hasta el 29 de Febrero .

Esculturas urbanas de Arcadi Blasco:
Quizá la parte más familiar y conocida de la amplia obra de Arcadi Blasco sean sus conjuntos escultóricos urbanos, en los que logra transformar el barro en sugerentes formas y relieves, creando un lenguaje inherente al artista que resulta prácticamente inconfundible.
Con el movimiento de renovación y modernización surgido tras la transición en las ciudades españolas, desde los ayuntamientos se promovió el encargo de nuevos conjuntos escultóricos que reflejaran esta “nueva era” que nacía mirando hacia el futuro, para que formara parte del paisaje urbano y que todos los ciudadanos se sintieran partícipes de este nuevo rumbo, como con el Monumento del pueblo de Alicante a la Constitución Española ubicado en la Rambla de Méndez Núñez de Alicante.
A continuación publicamos un breve extracto del texto de Gaspar Jaén, del que recomendamos su lectura completa para poder comprender esta parte urbana y de gran escala de la obra de Arcadi Blasco.

Entre tota aquesta gamma de tanteigs i de sol·lucions, un dels mecanismes que oferien una certa novetat, a la vegada que enllaçava amb pràctiques urbanes històriques, fou l’encàrreg de peces escultòriques de grans dimensions, “modernes”, a artistes reconeguts –espanyols i estrangers– amb les quals es pretenia, en emplaçar-les a l’aire lliure, en places i avingudes, qualificar o requalificar, de forma absolutament i indubtablement moderna, (diferent, actual, nova) determinats llocs clau de les ciutats.
Arcadi Blasco (Mutxamel 1928) va rebre de forma successiva els encàrregs dels ajuntaments d’Alacant, d’Elx i del Campello per a fer diverses peces escultòriques ceràmiques de grans dimensions que havien de donar
un nou significat a l’espai urbà on anaven situades i amb les quals, a la vegada, es pretenia requalificar les poblacions que feien la comanda.

El Monumento a la Constitución, Alicante.
Homenaje a la Dama de Elche, Elche.

Monumento a la Santa Faz, Alicante.

El monumento al pescador de El Campello, en su estado original, representando al pescador dentro del mar, y al pez en el interior del pueblo, emergiendo de una lámina de agua. En la actualidad la primera parte del monumento se encuentra dentro de la arena de una playa regenerada, descontextualizado con respecto a cómo lo ideó Arcadi.

 Homenaje a Sempere, plaza de la Viña, Alicante.

Les cinc peces que podem considerar formant el corpus d’escultures urbanes d’Arcadi Blasco, objecte del nostre treball, per ordre cronològic, són les següents: en primer lloc, inaugurant el cicle, “Monument a la Constitució” (1986), situada a la Rambla d’Alacant; en segon lloc, “Homenatge a la Dama d’Elx” (1987), situada a l’avinguda del Ferrocarril d’Elx; a continuació, “Monument a la Santa Faç” (1989), emplaçada al poblat homònim, i també “Monument al Pescador” (1989), potser la peça capital del grup, vora la platja d’El Campello; i ja per acabar, no sols tancant el cicle sino amb un significat urbà ja clarament diferent de les altres, menys potent, “Homenatge a Sempere” (1991), una preciosa escultura ceràmica de molta qualitat formal, situada dalt d’un turó boscós que forma part de la plaça de la Vinya, a Alacant.

Junto a Arcadi Blasco colaboraron algunos arquitectos en la instalación de algunas piezas: Màrius Bevià, Jaume Giner, Manolo Beltrà y Gaspar Jaén; también lo hicieron los ingenieros Juan Manuel Cánovas y Florentino Regalado.


“Font de la Torre Vigia” en Mutxamel y “Diálogos” en la Universidad de Alicante.

Algunes peces posteriors d’Arcadi Blasco quedarien fora de la consideració de peces urbanes, en tractar-se d’obres ceràmiques autoportants, situades de forma més o menys arbitraria o aleatòria, marginal o ornamental, en rodones, fonts o voravies, unes obres molt més mòbils o traslladables i que no qualifiquen com aquelles cinc l’espai urbà.

Sobre la exposición:

La exposición recoge más de medio siglo de incesante actividad, desde los años de formación en las Escuelas de Bellas Artes de Madrid y Valencia (1949-53) hasta sus últimas series, como la del “Aprisco” y los dibujos que la desarrollan (2003-08). Para hacerla posible se han reunido obras de colecciones tanto públicas como privadas, así como una parte importante de obras que pertenecen a la colección personal del autor y que nunca antes habían sido expuestas. 
Entre las obras que se podrán ver destacan piezas llegadas del Museo Reina Sofía, del de Cerámica de Manises, del de Arte Contemporáneo de Alicante, la Diputación y el Ayuntamiento de Alicante, el Ayuntamiento y el Museo de Elche, así como de otras colecciones. La muestra se completa con un video documental realizado por el Taller de Imagen de la Universidad de Alicante en el que se recoge gran parte de la obra pública realizada por el artista, desde esculturas hasta las incontables vidrieras realizadas en los años 50 y 60 en iglesias y edificios civiles de todo el país. No obstante, sí destaca que por primera vez se exhiben
muchos de los bocetos y maquetas previos a estos trabajos.

Más sobre Arcadi Blasco:
Entrevista a Arcadio Blasco (Con Barro)
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Arcadio Blasco, romántico y viajero (artículo de Emilio Soler)

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Una calle para Arcadi 

>La historia de este video comenzó con una bolita de plastelina de mi hijo.
La tenía en los dedos,  la aplasté y, al mirarla, parecía la boca de un payaso. Entonces le modelé una cabeza de payaso a mi hijo.
De pronto me acordé que siempre había querido hacer una película de esas en las que la plastelina cambia de formas, pero nunca había tenido camara de video. Busqué en la red y di con un programa que lo hacía solo con fotos jpg.
Le filmé un pequeño video a mi niño y le gustó tanto que me animé a hacer algo un poco más estudiado.
En estas vi en el periódico una foto de Obama. A mí este hombre me ha impresionado, no se por qué, pero me parece un soplo de aire nuevo, alguien que ha roto con las cadenas de un país que le anclaban al pasado. Alguien que ilusiona (ya vendrá el tío Paco con las rebajas).
Imaginé manos que sueltan palomas, que rompen cadenas que se funden en una sola, un arbol nuevo tocado por el arcoiris y, sobre todo, esperanza.
Una esperanza que barra el moho y el óxido de la era Bush.
Espero que os guste

ÁLVARO GARCÍA SIRVENT

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Y como último capítulo de edificios a proteger en el nuevo P.G.O.U. de Alicante, tenemos una serie de elementos que por sí solos, merecen especial protección, aunque incluso estén dentro de un edificio que no sea merecedor de tal categoría.
     
En la mayoría de los casos son murales, hechos por Gastón Castelló, Manuel Baeza, Adrián Carrillo, José Gutiérrez , Miguel Losán o Mª Asunción Falcó. Varios de ellos, ya los hemos visto en Alicante Vivo, en los artículos que figuran al pie, pero hay muchos otros y además de murales, nos podemos referir a esculturas o bajorrelieves, ya sean metálicos, cerámicos, mixtos o pinturas. Incluso hay un caso , el del escultor Miguel Losán que tiene distribuidas varias ingeniosas celosías (cerámicas, de piedra artificial o incluso de aluminio), por varios edificios.
    
Son pequeños tesoros en los que normalmente no se repara, porque están ocultos a la vista del viandante y que fueron encargados en su mayor parte en el periodo de 1960 a 1980, aunque también los hay anteriores y posteriores.
   
Tres sectores fueron los que encargaron en su mayor parte las obras a los artistas. Por una parte los promotores inmobiliarios, que buscaban embellecer los espacios comunes de los edificios, (normalmente la entrada a los zaguanes) y así dar más prestancia a los edificios de lujo, que se construyeron en la zona centro y playas.
    
Las instituciones públicas o semipúblicas, también buscaban dar un aire cultural a sus instalaciones y tanto la Diputación, Ayuntamiento, el Colegio de Huérfanos Ferroviarios, el Colegio Oficial de Farmacéuticos, el Perpetuo Socorro, la Junta del Puerto o la Cámara de Comercio, adornaron sus fachadas o salones con estas obras. 
   
Por último, cabe destacar el papel de mecenazgo de la Iglesia Católica, entidad que en sus numerosas iglesias y parroquias incluyó multitud de murales, de todo tipo y también artísticas vidrieras.
    
Aquí va una pequeña muestra de algunos de estas obras de arte, que deberían de estar catalogadas y tuteladas por la administración, para evitar su deterioro y lograr su permanencia en el tiempo.
Mural escultórico de Adrián Carrillo, sito en la entrada al edificio de la Autoridad Portuaria, que también cuenta con la vidriera de la claraboya y otro mural de Gastón Castelló que está en el piso superior. Ambos tres fueron rescatados de dos edificios anteriores, la Comandancia de Marina y el Dispensario Madre e hijo (que fueron derribados) e instalados en el actual edificio.
Murales en edificios particulares de la C/Alemania y de Pintor Lorenzo Casanova. Fotografías de Paco Mora.
Mural de A. Carrillo en Alfonso el Sabio. Fotografía de Ricardo Scott.
Mural externo que se introduce en el interior, de la sede en Alfonso el Sabio de Ibermutuamur (Seguro que Arturo lo conoce muy bien)

Tres murales de Adrián Carrillo en Alfonso el Sabio, Virgen del Socorro y C/San Vicente. Mención especial merece la totalidad del zaguán de Virgen del Socorro, con un techo de estilo pop, a base de bandas plásticas y madera, con iluminación indirecta, al parecer es un caso único en Alicante. Fotos de la C/San Vicente y de Virgen del Socorro, cortesía de Jesús.
Mosaico de Gastón Castelló en el interior de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la C/San Fernando, coetáneo y semejante a los existentes en la Diputación y el Aeropuerto. El escudo de la fachada, es de autor desconocido. Actualmente, el edificio que sigue ocupando la institución cameral, es propiedad del Ayuntamiento.
Precioso mural lineal de teeselas cerámicas en la C/Gerona, de Gastón Castelló. Foto de Paco Mora.
Mural en la fachada de la antigua policlínica y oficinas de Cobensa, en la Virgen del Remedio. Foto cortesía de Jesús.
Mural de A. Carrillo en el edificio La Marina. Uno de los pocos policromados de su autor. Está previsto el próximo derribo del edificio, para la construcción del Palacio de Congresos de la Sangueta. Esperemos que el mural sea desmontado y trasladado a su nueva ubicación. Fotografía cortesía de manupodas.

Mural de A. Carrillo en la Avda del General Marvá, de 1964.
Mural de A. Carrillo en la Torre del Pla.

Mural de A. Carrillo de 1970 en el Paseo de Soto. Foto de Paco Mora.
Fachada del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante de la C/Bendicho, obra de J. Gutiérrez de 1973. Foto de Paco Mora.



Tres mosaicos de Manuel Baeza, en el Complejo Vistahermosa.
Interior de la Cripta de la Iglesia del Complejo Vistahermosa. Conjunto escultórico de Leopoldo Novoa, encargado por Juan Antonio García Solera. Coetáneo y de los mismos autores (escultor y arquitecto), existe otro semejante pero con elementos metálicos en la Rambla. Quizás el más espectacular de toda la ciudad (con permiso del Baeza del Gran Sol).
Monumental mosaico de un edificio de la Plaza de Los Luceros, obra de Manuel Baeza, de 1958. Foto de Ricardo Scott.
Relieves sitos en el hall de entrada del edificio del Ministerio de Fomento en la Plaza de la Montanyeta.

Escultura de A. Carrillo en el Paseo de Soto. Foto de Paco Mora.

Mural con fondo de azulejos estilo pop, en Ramón y Cajal.
Espectacular mural en la C/Pascual Pérez. El zaguán y la escalera, conservan la mayoría de elementos con lso que fueron construidos en 1956.

Pintura del afamado Xavier Soler en el Raval Roig.Foto de Jesús.
Y por último y no menos importante, un mural con un aire a la rosa de Makintosh, sito en Carolinas:

Y este mural “en trencadís”, sito en la C/Maestro Gaztambide, que fue el que me dio hace muchos años, la idea de hacer una colección de fotos al respecto:

Existen muchos otros, por supuesto y más que desgraciadamente han desaparecido. En la memoria (pero sinceramente, no sé si existen aún), están la Jirafa en los apartamentos del mismo nombre en la Albufereta y la gran escultura metálica de Aisa, en la avda de Niza.

Si alguien (particular o no), quiere presentar un sencillo escrito para ayudar en la preservación de estas joyas, está a tiempo: sólo queda una semana.

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C/Calderón de la Barca 37 y 39

C/Calderón de la Barca 36

C/Berenguer de Marquina 11 y C/Belando

C/García Morato 4, uno de los pocas muestras de modernismo que tenemos.

C/Vicente Inglada 3
C/Gerona 26-C/Jerusalén y C/Navas. Consellería de Sanitat. Un magnífico edificio sanitario y de oficinas de la posguerra, perfectamente conservado, debido sobre todo a la gran calidad de sus acabados

C/Castaños esquina a C/Gerona.

C/López Torregrosa esquina a C/Artilleros. Bonito edificio de principio del siglo XX.

C/López Torregrosa 17 (Turrones Espí).
C/Jerusalén 3, C/San Francisco 64 y C/Barón de Finestrat 55. Racionalismo con grandes voladizos. Años 40.

C/del Teatro 27 esquina a C/Jerusalén de 1952.

C/Castaños 49.

Paseo de Soto 12 y C/del Teatro. 1951.


Rambla de Méndez Núñez 19. Se quiere derribar para hacer una discoteca.


C/Gerona 19, C/César Elguezábal 2 y C/Barón de Finestrat. Ingenioso edificio de oficinas, con fachada de mármol de Carrara, perfiles metálicos y paños acristalados. Pérgola de remate en zig-zag de ladrillo visto. Mural de entrada de Mª Asunción Falcó. Obra de D. Juan Guardiola Gaya en 1969.


Bailén esquina a Teniente Álvarez Soto, Edificio de La Equitativa, con interesante hornacina en el torreón de esquina. Fachada aplacada de piedra, de 1943.






Ángel Lozano 18 y Alfonso el Sabio. Mítico edificio de principio de los años 50, sede de Radio Nacional de España.

Convento de las Hnas. Clarisas Capuchinas, en C/Villegas 3, C/Bailén y C/Teniente Álvarez Soto.


C/César Elguezábal 60.

C/César Elguezábal 41.

Avda de la Estación y C/Tucumán. Magnífica realización de Francisco Muñoz Llorens que guarda celosamente sus colores originales. 1958.

En Carolinas Bajas: C/Espoz y Mina 2 y C/Valencia. Serie de casitas con artísticas rejerías en sus balcones. Años 20.

C/Espoz y Mina 5, C/Sevilla y C/NIcasio Camilo Jover. 1933.

C/del Teatro 5.

C/Pascual Pérez 14, forma con su vecino del nº 12 un par de interesantes edificios.


Almacenes municipales de la C/Portugal, C/Italia y C/Arzobispo Loaces, contiguos al Parque de Bomberos. Además del edificio principal, posee una valla decimonónica, que cierra el conjunto.


Plaza de los Luceros 12. Revestido de azulejo sevillano de cobre, coronado por unas sorprendentes cúpulas, además de la puerta de entrada de madera maciza, guardaba ( o guarda) en su interior un patio artísticamente alicatado, formando mosaico.

C/García Morato 20. Con unos balcones casi únicos en la ciudad, con antepecho de piedra artificial. 1926.



C/García Morato 29, un ejemplo de modernismo barroco, de 1920.

Plaza de España 2 y C/Padre Mariana. Oculto entre los grandes olmos, este pequeño edificio, forma con su vecino del nº 3 y los adyacentes de la C/San Leandro, un conjunto armónico.





Carolinas Bajas: C/Miguel Crevea y C/Sevilla.

Junto con su opuesto del nº 10, este edificio de Marqués de Molins 12 esquina a Sargento Vaillo, tiene un curioso mirador poligonal en la esquina.


C/Velázquez 15 y C/Juan de Herrera.


Plaza de Santa Teresa esquina a Pza del Hospital, precioso edificio vecino del Panteón de Quijano y de la Iglesia de la Misericordia.




C/Poeta Zorrilla 20 y C/Serrano.

Como vemos, aún nos queda patrimonio en Alicante. 

En nuestras manos está intentar que siga estando con nosotros. Recordad: hay sólo hasta el día 16 para pedir que se conserven.

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Está a punto de concluir el periodo de exposición al público y de alegaciones del nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Alicante, sólo hay hasta el día 16 de Enero para decir qué ciudad queremos.
Este PGOU, que tan impopular ha sido por su elaboración y sobre todo por sus resultados, fruto de la precipitación que la dejadez del alcalde anterior hizo posible y porque realmente hay aspectos bastante excesivos en cuanto a aprovechamiento de edificación.
En cuanto a su confección, el plazo se acababa y había que presentarlo a aprobación, se cambió el equipo redactor anterior y el nuevo ha tenido que solucionar la papeleta en 100 días, con el consiguiente rosario de errores que en estos 3 meses de exposición se han detectado.
No hace falta ser ningún partido político, asociación de vecinos ni plataforma de ninguna clase para alegar sobre lo que nos parece bien o no de este nuevo PGOU, cualquier particular lo puede hacer y de forma muy sencilla y por eso es tan importante de que todos nos concienciemos de que hay que informarse (en los bajos del Ayuntamiento, están expuestos los planos y hay un par de técnicos dispuestos a ayudar en lo que sea posible).
Por mi parte y salvo alguna excepción, he centrado mi esfuerzo en la relación de edificios con algún grado de protección, o mejor dicho: en la falta de esa protección y a pesar de que esto parezca poco, ha supuesto un gran esfuerzo durante varios meses, a pesar de que posiblemente, no obtenga los frutos deseados.
En artículos anteriores, nuestro compañero Alfredo Charques, ya expuso aquí la lista de los que se ha considerado oportuno proteger. Yo ahora voy a exponer una pequeña parte (quizás los más fácilmente entendibles por el lector normal y corriente) de los que yo considero que deben de añadirse a la lista y como es habitual en mis artículos, de una forma más gráfica que literaria:

C/Argensola 11 y C/Álvarez

C/Altamira 19, Pórtico de Ansaldo y Primer Pórtico Consistorial

C/Altamira 11 y 13 y C/San Francisco Javier

Edificio Mónaco: Ingeniero Lafarga 2/Explanada y C/San Fernando

C/Virgen de Belén 16 y C/Tarifa

C/Montengón 6

Plaza de la Virgen del Remedio y C/Maldonado 6

C/San Nicolás 1 y C/Mayor

C/Maldonado 9 (Escuelas Municipales)

C/Santos Médicos 1 y C/Virgen de Belén


C/San Agustín 11 y 13

C/San Nicolás 10

C/San Nicolás 12

C/San Nicolás 14

C/Santo Tomás 4 y C/San Andrés

C/Villavieja 13 y C/Barceló

C/Villavieja 15 y C/Luzán

C/Villavieja 23 y 25 esquina a C/Viriato


C/Villavieja 31 y C/Lucentum

C/Barón de Finestrat 21

Residencia Jorge Juan (Hotel Carlton), Rambla 1/Explanada/San Fernando y Bilbao.

C/Bazán 24 y C/San Ildefonso

C/Bazán 29 y C/San Ildefonso

C/Valdés 7 y C/Rafael Terol 14

C/Bazán 10 y Santa Bárbara 1

>En el barrio alicantino de San Blas Alto, existen dos calles adyacentes que poseen la singularidad de tener sus rótulos identificativos compuestos por pequeñas obras de arte urbano propias de épocas pasadas.

La primera está rotulada en memoria del Marino Pedro Zaragoza Such, y sus rótulos en ambas bocacalles poseen la característica poco frecuente de incluir un relieve con el rostro de la persona a la que recuerdan.

El benidormense Pedro Zaragoza Such fue capitán inspector de la Compañía Trasatlántica Española (actual Transmediterranea). De su matrimonio con de Francisca Orts Barceló nació el que fuera alcalde de Benidorm Pedro Zaragoza Orts.
Hasta el momento, desconocemos qué méritos realizó este marino para que se rotulara esta calle en su memoria con un rótulo de tanta calidad en Alicante.


El segundo rótulo es el de la Calle Juanito Santero, que arranca bordeando el antiguo Hipódromo y desemboca en la Avenida del Doctor Rico. En ella podemos apreciar este detalle urbano dedicado a Juanito Santero, del que apenas conocemos nada, y que al parecer fue un periodista taurino.
Está fijado a unas viviendas edificadas en la mitad del Siglo XX, y quizá algún vecino pueda aportar un poco más de información sobre la figura de Juanito Santero.

>En la confluencia de las Calles Taquígrafo Martí con Padre Mariana de Alicante, sobre la fachada de un edificio datado posiblemente entre 1920 y 1940, encontramos un precioso rótulo tallado en piedra dedicado al Taquígrafo Martí.

Su belleza es tal que pese a haber sido reformada la fachada, y haberse recubierto la misma con mortero de cemento (creciendo así su espesor) se salvó de haber sido cubierto o eliminado, siendo reconocido su valor y belleza incluso por los propios dueños.


La taquigrafía o estenografía es todo aquel sistema de escritura rápido y conciso que permite transcribir un discurso a la misma velocidad a la que se habla. Para ello se suelen emplear trazos breves, abreviaturas y caracteres especiales para representar letras, palabras e incluso frases.

Según Wikipedia“generalmente la escritura taquigráfica omite partes de los textos y un texto recogido por un taquígrafo no puede ser entendido fácilmente por otro que no haya escuchado previamente el texto original. Por tanto, los taquígrafos deben escribir posteriormente el texto taquigráfico en la escritura habitual.”


Aunque los orígenes de la taquigrafía se remontan a tiempos de griegos, fenicios y romanos, se conoce un perfeccionamiento y ordenación de este sistema a partir de un diccionario creado por Séneca (llamado Notas de Tirón y Séneca). Sin embargo, este diccionario cayó en el olvido con la invasión bárbara. No fue recuperado hasta que el siglo XVI cuando volvió a utilizarse en Inglaterra, y su utilidad redescubierta fue rápidamente empleada por Francia, Holanda, Alemania e Italia.

En España llegó en 1800, y se considera que el verdadero inventor de la taquigrafía española fue el valenciano Francisco Martí, que creó en 1802 el considerado como el sistema más perfecto de los conocidos hasta el siglo XIX.

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Es sabido que las luces brillantes atraen la atención, lo que unido a su significado de vida, puede ser uno de los motivos por los que se iluminan las calles en los días de fiestas. Y la Navidad es un clásico en cuanto a alumbrado callejero.
Este año, el Ayuntamiento de Alicante coloca una especie de cono luminoso en lugar del árbol “natural” del aparcamiento del Ayuntamiento. Xé, estic despistat! que no es un parking, que es la Plaza del Ayuntamiento, pero es que cuando la veo llena de coches me resulta difícil pensar en otra cosa. Ah, ya era de cambiar el fastidiado arbolito por otro tipo de decoración ¡que también es Navidad para los árboles! El cono luminoso lleva unos cuantos miles de pequeñas bombillas de bajo consumo. Aquí sí que se merece un aplauso el autor de la idea.

La Plaza de los Luceros (como vimos en las fotos de Óscar -eres un genio-) va cambiando de color en su iluminación: ahora es blanca (como siempre), ahora es azul.

La Avenida de la Estación muestra un alumbrado en forma de globos unidos formando un aro que provocan diversidad de opiniones. Para gustos están los colores y las luces navideñas.

El belén de la Plaça de la Muntanyeta sigue fiel a su cita y nos muestra cuatro momentos de la Navidad bíblica, con algún toque de “la terreta”. Se lo trabajan los belenistas, desde luego que sí.

La Navidad está aquí con su disparado consumismo y sus luces de colores. Año tras año, siempre nos plantean si esos gastos contribuyen a tener un planeta más solidario.
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