Archivos para la categoría: Arte

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Y siguiendo con nuestra visita al Puerto, nos centramos en la zona contigua a la dársena portuaria y junto al Muelle de Costa nº1, (es decir junto a la actual sala de exposiciones municipal de la Lonja del Pescado), donde se construyeron varios edificios para servicio de los trabajadores del Puerto y de sus familias, tales como el dispensario de urgencias, en el que había un servicio de medicina laboral y preventiva y que incluso cubría revisiones periódicas oftalmológicas y odontológicas y el Dispensario Madre e Hijo, que atendía a las mujeres de los empleados del puerto desde que se quedaban embarazadas, hasta un año después del parto de cada hijo y a los hijos desde que nacían hasta que cumplian los 14 años.

 
                                                      
Esta última institución asistencial ,la dirigía el famoso médico D. Pedro Herrero Rubio (actualmente en proceso de beatificación) y además de lo anteriormente mencionado, se complementaba con numerosas campañas de prevención y vacunación. La fotografía de arriba, está fechada en 1946 y en ella observamos la entrada del pequeño y elegante edificio, de estilo art-decó con los murales de Gastón Castelló decorando su entrada, a la izquierda el mural “Madre” y a derecha el mural “Hijo”. 
                                         
 
Interior de la sala de espera del dispensario. En las paredes, una imagen religiosa y el retrato de Franco.
                                    
 
Fotografía de época, donde se observa el remolcador Canalejas hundido y en segundo plano, delante de los ficus de Canalejas, a la izquierda Madre e Hijo y a la derecha el edificio de urgencias.
                
 
                                                
Vista de la zona antes de su reforma: además de los dos establecimientos asistenciales, áun están en uso el Varadero, los Depósitos Francos (ahora en su lugar está Panoramis) y detrás, los depoósitos de bituminosos.
En segundo plano, la Escuela Nautico Pesquera y más alejada, la Estación Marítima donde está el Mural de Manuel Baeza referido en el anterior artículo sobre el Puerto.
Cuando se reformaron los terrenos aledaños al muelle de costa nº 1, se demolieron ambos edificios para hacer un jardincito, desmontando los mosaicos de Gastón Castelló y  siendo restaurados por el doctor y pintor Martín Alía y colocados en su actual emplazamiento en el edificio de la Autoridad Portuaria.
                          
 
Mural “Madre”
                    
 
Mural “hijo” 
                               
 
  
Actual emplazamiento y placa conmemorativa de la restauración.
                       
Además de estos murales, que muchos alicantinos tuvimos el placer de contemplar durante años, Gastón Castelló, pinto otros cuadros para el puerto o instituciones ligadas a él, como la Cofradía de Pescado
                       
 
                                            
El edificio de la Cofradía de Pescadores fue demolido en 1967 para edificar el actual edificio denominado la Casa del mar del arquitecto Alfonso Navarro, en cuyas dependencias estuvo muchos años. En el edificio antiguo, había un cartel sobre la puerta que decía: “Central Nacional Sindicalista Cofradía de Pescadores”.
                         
 
Óleo pintado en el año 1941 propiedad de la Cofradía de Pescadores, titulado “La despedida” y actualmente cedido en depósito a la Diputación Provincial.
                               
  
Óleo titulado “La familia” también propiedad de la Cofradía de Pescadores y en el que se observa el edificio que aparece arriba.
 
Cuadro realizado en 1945 y situado inicialmente en el salón de plenos de la Junta de Obras del Puerto y actualmente sito en la Sala de Consejos de la Autoridad Portuaria. Como modelos, posaron varios trabajadores portuarios.
Nuevamente, expresamos nuestro agradecimiento a la Autoridad Portuaria y en especial a Albert Poveda por su amabilidad. 
Fuente: Historia Gráfica del Puerto de Alicante, de Sergio Campos Ferrera.
Fotos de los murales “Madre e hijo”, propiedad de los autores. 

JUAN ÁNGEL CONCA y ELKIKO

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En el año 1982 se inauguró en la recién ampliada Avenida de Denia de Alicante una escultura singular y vanguardista, en conmemoración del Mundial de Fútbol que en aquel año se jugaría en España con Alicante como sede, y que constituía una alegoría a las formas geométricas de un balón de fútbol. El proyecto, denominado “Seccions des Aurees” en clara alusión a las proporciones áureas heredadas de la cultura clásica, fue obra del estudio de arquitectura de Juan S. Pérez i Parra y José L. Frías Wamra, que trabajaron en colaboración con el ingeniero Florentino Regalado.

El 28 de Mayo de 1982 se publicaba en Información la noticia de la inauguración de las obras de desdoblamiento de la Carretera de Valencia, nuevo acceso Norte de Alicante y paso superior de la Goteta, en las que también se descubría la novedosa escultura Seccions des Aurees.

Seccions des Aurées, apoyada sobre un triángulo equilátero de hormigón.

Se trata de una escultura con la geometría de las aristas de un icosaedro, hecha de acero y hormigón, con unas medidas de 12,25 x 11,75 x 11,20 m, y que en la actualidad, tras las últimas obras de reforma del acceso a Alicante desde la Carretera de Valencia, se ubica en un jardín junto al vial de acceso al Centro Comercial Plaza Mar 2.

Perspectiva aérea de la estructura, en la que se aprecia la sugerente sombra que siempre proyecta.

Comparativa de la ubicación de la escultura antes y después de las obras del acceso de la Avenida de Denia. Ubicada siempre en un jardín lejano al peatón y orientado a la visión desde el automóvil, en su posición original tenía mayor atractivo, ya que prácticamente se giraba rodeándola en 360º, pudiéndose disfrutar de una imagen dinámica y visualizando los elementos suspendidos.

Esta escultura está basada en el “Icosaedro en el Aire” obra de uno de los mejores arquitectos y estructuristas de la historia: Richard Buckminster Fuller, famoso por sus patentes de cúpulas geodésicas, y estructuras ligeras proyectadas según los principios básicos de las estructuras de tensegridad, que permiten montar estructuras simples asegurando su integridad tensional (tetraedros, octaedros y conjuntos cerrados de esferas), que logró proyectar gracias a su análisis de las estructuras de la naturaleza.
Fuller acuñó la palabra Dymaxion (abreviación de Dynamic Maximum Tension) para referirse a su filosofía de obtener lo máximo de cada material.Existen múltiples ejemplos de este tipo de estructuras, con varios precedentes de su aplicación a la arquitectura y la ingeniería.

Icosaedro Tensegrity, Buckminster Fuller, 1949.

Ejemplos de estructuras tensegrity: Tensegrity Prism, Karl Loganson, 1920 (izquierda); Tensegrity Tethraedron, Francesco della Salla, 1952 (centro); Tensegrity X-Module Tethraedron, Kenneth Snelson, 1959 (derecha).

Needle Tower, de Kenneth Snelson (1968).

Skylon Tower, festival británico (1951).

Proyecto de puente Tensegrity del estudio Wilkinson Eyre para el National Building Museum de Washington DC.

Esta filosofía tan racional también está aplicada en esta estructura, utilizando cada material del modo correspondiente a su mejor rendimiento según sus propiedades: los cables de acero resisten mucho mejor los esfuerzos de tracción, y las vigas masivas de acero (de sección hexagonal) lo hacen a compresión.
En función de esto, las seis vigas de hormigón se colocan según los planos de simetría del icosaedro, y se enlazan entre sí con cables tirantes de acero, que en su conjunto crean una estructura tensada por el peso de las vigas, y que no cae por el equilibrio de fuerzas que compensan los esfuerzos en todas las direcciones.

Esquema del funcionamiento estructural. Al estar sujetas por tres cables en cada extremo, las barras a compresión no se mueven, puesto que las cuatro direcciones de los cables compensan cualquier movimiento tridimensional, y si la barra se mueve hacia un lado dejando de tensar un cable, los otros tres se sobretensan para compensarlo utilizando como fuerza el peso de otra barra, impidiendo así su movimiento y quedando el conjunto en equilibrio.

El resultado es una imagen de ensueño para un arquitecto o ingeniero: la aparente ingravidez, el vuelo de los elementos pesados sostenidos en el aire con apenas unos cables… la inteligencia, las matemáticas y la física regalan a la mirada una estructura poliédrica de gran belleza y armonía.

Imágenes y detalles estructurales en los que podemos observar y admirar este alarde estructural de gran belleza y equilibrio. Las piezas parecen volar suspendidas en el aire.

Enlace recomendado:
Modelos dinámicos de estructuras tridimensionales de tensegridad

Artículo relacionado:
Esculturas de la Gran Vía de Alicante

Fuentes:
Patronato de Cultura, Ayuntamiento de Alicante
Wikipedia: Tensegrity Structures

Puedes localizar Seccions des Aurees en nuestro Mapa de Panoramio

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Aunque en Alicante Vivo, se ha hablado muchas veces de la bonita y cercana ciudad de Elche y se han puesto innumerables fotografías antiguas e incluso se publicó un magnífico artículo de nuestro compañero Daniel Moyá:  Elche, una ciudad para las personas , lo cierto es que del Elx actual, la información que se ha publicado en nuestra página, es escasa y voy a tratar de remediarlo.
Es por eso, que he decidido darme un paseo por esta ciudad por la que siento especial predilección. Y lo voy a hacer, queriendo huir un tanto de los tópicos de palmeras, Dama, Misteri, etc… aunque es inevitable que todo esos temas salgan a la luz, tal es la fuerza que tienen, que le ha llevado a obtener dos Patrimonios de la humanidad.
Es un paseo corto, en el que naturalmente y como a mí me gusta, me voy fijando en los edificios por los que voy pasando, ya sean antiguos, modernos, estén restaurados o no. Además de edificaciones que me han llamado la atención o que me gustan, incluso van a aparecer detalles o alguna escultura que me he tropezado en mi paseo. Comenzaremos por el eje de la C/Corredora y La Glorieta, que durante muchos años fueron las más señoriales de la ciudad, donde abundan los ejemplos de arquitectura racionalista de pre y posguerra.
Espero que os guste.

                                           

 
Casa-Palacio Jorge Juan  C/Corredora 55 y Pont del Ortissos. s. XVIII
                         
 
C/Joan Carles I  y Pont dels Ortissos. 1940
                                    
 
Nº 44 y Pont dels Ortissos-1950
                                             
  
Remate del nº 51 y Pere Ibarra 1-1940
                                         
  
Nº 40 y Empedrat 2. 1943
                                     
 
Nº 49 y Pere Ibarra 1. 1943 
                                 
 
Conjunto de casas racionalistas.
                               
 
Nº 43y C/Ample 1. 1950
                                          
 
Casa Alta, nº 38, Trinquet 2 y Ample 1. 1923
                                      
 
Casa del Ciri, nº 37-Trinquet 1. 1920
                                             
 
Detalle del ángulo.
                                              
 
Nº 13 y C/La victoria. 1910
                                         
 
Nº 1 y Plaça de Baix. 1910. 
                                        
 
  
Ntra Sra del Carmen y Alfonso XII. 1923
                                        
 
Plaça de Baix 3. 1934
                                       
 
Casa de los Condes de Torrellano, Plaça de Baix 4. 1740.
                                            
 
Torre de la Vetlla. Calendura y Calendureta.
                                               
 
Banco de La Glorieta.
                                            
 
Glorieta 3. 1900
                                              
 
Gran Teatro 1944.
                                 
 
Edificio Galerias Hélike. 1973.
                               
 
Glorieta 7 y Hospital 15. 1902.
                                        
 
  
 
Cine Capitolio (hoy ZARA), C/Trinquet 3.1945
                                 
  
C/Hospital 11.1951
                                    
 
C/Troneta 13 y Aureliano Ibarra. 1870.
                                       
 
C/Alfonso XIII 1
                                   
 
C/Empedrat 1. 1917
                                       
 
C/Victoria 1. 1932.
                                            
 
Plaça de la fruita 20.1930
                                        
 
Plaça de la Fregassa 1. 1943.

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Poco íba yo a imaginar cuando entré por aquella puerta, las sorpresas que me íba a encontrar allí dentro (y eso que Juan Ángel me había avisado de que algo nuevo había). Porque agazapado, escondido, oculto a la vista del público en general, está este precioso mural de Manuel Baeza de unas considerables dimensiones de 20 x 4,5 m (aprox.) y en una especie de almacén que ahora mismo, no tiene utilidad alguna y que encierra este tesoro, en la antigua Estación Marítima reconvertida en la Terminal Marítima de Alicante.
La antigua Estación Marítima, fue construida a finales de los años 60, para el mismo fín con que ahora ha sido remodelada: para recibir a los pasajeros que via marítima se acercan a nuestra ciudad. Evidentemente en aquellos años, había más pasaje que elegía este medio de transporte para desplazarse, sobre todo de y hacia las Islas Baleares o Canarias, hoy se ha reorientado este flujo hacia los cruceros de turismo, de los que el Puerto de Alicante es receptor y hacía necesaria una nueva terminal, con los servicios necesarios a tal fin y de mejora de accesibilidad.

                          

                                 
Esa remodelación y adecuación a los nuevos tiempos, es lo que ha originado, que ciertas partes del antiguo edificio, hayan quedado relegadas a un segundo plano.
En la antigua Estación Marítima, había dos grandes escaleras que comunicaban las dos plantas principales y en el encuentro de ambas, se pensó en embellecer el paño de la pared con un mural de mosaico que se encargó a Manuel Baeza. Las escaleras, han desaparecido, pero se conservó el mural.
Naturalmente, el tema fue el mar: aquí vemos dos esbeltas sirenas con su largo pelo flotando, tendiendo sus redes una y recogiendo caracolas la otra, sobre un fondo marino, repleto de peces,con la silueta de un velero, un áncora y una gigantesca estrella de mar sobre el fondo verdeazulado del mediterráneo alicantino.
El largo tiempo que pasó cerrado el edificio, hizo que se deteriorase esta obra de arte, pero afortunadamente, alguien pensó que debería de restaurarse y eso se hizo: actualmente luce en todo su esplendor, aunque en una sala sin acceso público, con columnas delante que impide fotografiarlo en su totalidad, pero quién sabe si en un futuro se reconvierte en salón para algún uso en el que todos podamos disfrutar viento esta joya

                     

Nuestro agradecimiento a la Autoridad Portuaria y en especial a Albert Poveda por su gran generosidad, predisposición y acompañamiento.
                             
JUAN ÁNGEL CONCA y ELKIKO

Artículos relacionados:
Murales no protegidos por el PGOU
Los Baeza de la Rambla
El Hotel Carlton

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El próximo día 25 de marzo, se conmemora el centenario del fallecimiento del ilustre músico villenense Ruperto Chapí y con tal motivo, vamos a hacerle una vez más un homenaje en Alicante Vivo, esta vez hablando del magnífico teatro que lleva su nombre en Villena, su localidad natal.
                                        
 
Vista de la magnífica sala y embocadura del escenario.
                               
El primer teatro que lleva en Villena el nombre de Chapí se erige en 1885. La idea de su creación surge entre unos villenenses que se desplazan a Alicante para asistir al estreno de “La Tempestad” en esta ciudad. Rápidamente se construye; es de madera y se sitúa “algo más al norte de donde yergue sus muros el teatro actual”, escribía José María Soler en 1951. Debió ser, pues, en el actual “Parterre”. Los terrenos eran municipales, pues tanto los que ocupa hoy el Teatro como los del Parterre y el Paseo, habían sido propiedad de los frailes franciscanos que estaban en Villena desde el siglo XVI. Alguien de Alicante los adquirió como consecuencia de la desamortización de 1835, pero fueron previsoramente adquiridos por el Ayuntamiento villenense pocos años después.
                  
Suele atribuirse a aquel coliseo el nombre de Teatro Circo; no obstante, una de las páginas del programa de la inauguración que Soler reproducía al referirse a la nueva construcción, dice escuetamente Teatro Chapí. Esta inauguración se efectuó el 20 de junio del año más arriba indicado con la zarzuela “La Tempestad” y asistió Chapí, especialmente invitado, con alguno de sus familiares. Incluso dirigió varios números de la obra entre el entusiasmo de sus paisanos presentes en la representación.   
                                  
En 1908 el estado del Teatro obliga a su cierre y es desmantelado. Poco después, en 1914, surge la “Junta Constructora Pro Teatro Chapí”, que emite acciones de 25 pesetas como principal fuente de financiación del futuro coliseo. El proyecto se encarga a José María Manuel Cortina, que en 1916 abandona la construcción por divergencias con la Junta, las obras discurren lentamente, esta vez bajo la dirección de los arquitectos Garín Hermanos, y sufren interrupciones por dificultades económicas hasta paralizarse en 1919.

Pero la Junta Constructora encuentra solución a sus problemas en 1922. Se llega a un entendimiento con el Círculo Agrícola Mercantil, en virtud del cual, esta Sociedad ocupará los espacios laterales y superior de la zona delantera de la edificación. La cesión constituye la solución de la falta de recursos indispensables para proseguir y terminar las obras. Estas se realizan con celeridad en cuanto respecta al Círculo, que se inaugura en 1923. Las del Teatro se acometen de nuevo en 1924 y se modifica el aspecto externo con una estética mucho más austera que la del primitivo proyecto de Cortina. Finalmente, el sábado 5 de diciembre de 1925 suenan otra vez la italianizantes romanzas de “La Tempestad” en la inauguración de un nuevo Teatro Chapí, aunque en esta ocasión no esté presente el maestro, fallecido en 1909.

                                        

 
  
  
Imágenes de época y programa de la inauguración del teatro. 
                          
El teatro tiene dos cuerpos muy diferenciados formal y volumétricamente : uno delantero, que incluye el foyer y otro trasero que contiene la escena y la sala. El cuerpo de entrada, recae a un jardín y consta de planta baja y piso, los jarrones de remate en la línea de cornisa y la decoración de guirnaldas formadas de cemento, material de acabado de todo este cuerpo. 
                                 
 
  

  
  
                                        
En contraste con el anterior, el cuerpo posterior es de ladrillo y mampostería vistos sin revocar, con arcos neoárabes, ménsulas y cornisas que conforman un lenguaje historicista muy diferente del cuerpo delantero, heredero del modernismo.
                                       
 
 
                                     
La sala es magnífica, bien proporcionada, con tres alturas de palcos y con un escenario de grandes dimensiones y cuenta con la abigarrada decoración ornamental habitual en los teatros ala italiana del cambio de siglo.
                                           
 
  
  
Aspectos de la magnífica sala
                       

Hall del teatro
     

Hall y cafetería
                      
 

Camerinos
 

Sala de ensayos.
Datos técnicos del teatro:
*Aforo: 850
* Ancho de boca: 960
* Fondo desde boca: 1170
 * Hombro izquerdo: 630
 * Hombro derecho: 690
 * Altura de boca: 700
 * Altura desde el escenario: 1550

http://www.goear.com/files/external.swf?file=cc05cca

FUENTES
Juan Ángel Conca de http://www.villenerías.net
Ayuntamiento de Villena.
Guía de Arquitectura de la provincia de Alicante.
http://www.redescena.net
wikimedia commons 
                
Artículos relacionados:
Alicante en el recuerdo: La estatua de Ruperto Chapí. 
Ruperto Chapí

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Hace tiempo que hablábamos en “petit comité” de un conjunto decorativo en un zaguán de la calle Doctor Sapena 43, pero no había podido fotografiarlo hasta ahora, las fotografías no son de calidad, están tomadas con un teléfono móvil, pero ilustran los murales que encierra este portal del Plá y que tiene una peculiaridad que lo hace diferente.

El portal esta dividido en dos partes, en la entrada se encuentra un mural en relieve de piedra blanca en los que Gutierrez utiliza el hierro para resaltar los detalles. sobre un alicatado de mármol rojo veteado, que contrasta con el blanco del mural y los relieves circulares de la escayola del techo.
El mural representa a dos mujeres cogiendo agua de un pozo, una con el cántaro en la cabeza y la otra llenando una tinaja con un pozal. De fondo unas casas y unas montañas al sol. El arco del pozo, la garrucha y el cordel son de hierro y le dan fuerza y contraste a la piedra blanca. Adornan la escena motivos vegetales.

El mural principal sobre mármol rojo

Detalle metálico del pozo

Firma del autor
Tras un separador de tubos metálicos y paredes de piedra natural se accede a las escaleras y ascensor. Una de las paredes esta forrada de madera con formas cuadradas en relieve y en ella encontramos los buzones y el armario de las instalaciones de luz y agua, donde destaca un pirograbado del mismo autor.
No se conocen muchos ejemplos de decoración de portales con esta técnica, lo que hace de este conjunto un caso extraordinario. Las puertas del armario están grabadas a fuego con motivos alegóricos a la vida marinera, donde vemos un hombre, con la típica fisonomía de Gutierrez cosiendo unas redes en la orilla del mar, a la sombra de una palmera, al fondo el velero navegando bajo un sol de justicia.

Pirograbado en madera

A la izquierda vemos a una mujer cargada con un lebrillo en la cabeza sujeto por una mano, donde llevaría agua o ropa para ir a lavar a la fuente y en la otra mano, una red repleta de peces, al fondo la casa, el hogar, con el fuego listo. Mientras en el cielo revolotean las gaviotas.

Detalle de los relieves exteriores y cesto de peces

Escena principal marinera con el tirador del armario sobre la rodilla
Firma pirograbada del autor

Enhorabuena a los vecinos de la finca que han sabido preservarlo y deseamos que dure muchos años mas.

Si quieres conocer mas murales en edificios o los murales de Gastón Castelló en el palacio de la Diputacion, la estación de autobuses, el aeropuerto o en el Perpétuo Socorro, pincha los links.

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Cuarenta y cinco años después de su nacimiento (Alicante, 14 de diciembre de 1770), después de aprender nuevos conocimientos por diversas Academias de Bellas Artes de Europa (San Fernando, en Madrid; de París; y en la de San Lucas, de Roma) y de realizar diversas obras, Josef Aparicio Inglada escribió al rey Fernando VII solicitándole ser uno de sus pintores de Cámara.

Retrato de Fernando VII en un campamento, con bicornio bajo el brazo, fajín de general, banda de Carlos III y del Toisón de Oro. Pintado por Francisco de Goya. Museo del Prado (museo que fundó este rey) en Madrid.

Josef Aparicio Inglada empieza a tener éxito reconocido como pintor a partir del I Premio “de primera clase” de la Academia de San Fernando de Madrid en 1796. Tras este premio, el rey Carlos IV le pensiona en París para continuar sus estudios. “A partir de aquí el estilo, la temática, los asuntos que intervienen en la obra de Aparicio son totalmente historicistas, aduladores y de merecer los plácemes de la Corona”, en palabras de Adrián Espí Valdés. Es de estas fechas “Godoy presentando la paz a Carlos IV”.

En París conoció a Jaques-Louís David, maestro afamado del neoclasicismo, gran dibujante, escenógrafo de momentos ampulosos y grandilocuentes. Por el estudio de este pasaron artistas españoles como Madrazo, Juan Antonio Ribera, el escultor Alvarez Cubero y Josef Aparicio. Según Gaya Nuño, “Aparicio tomó de su maestro francés el sentido constructivo y lineal de sus composiciones, y buena parte de la temática clásica”.

En 1806 pinta “La fiebre amarilla de Valencia”, cuadro expuesto en el Museo Napoleón, de París, en el que se presenta melodramático en sus escenas. Esta pintura es el preámbulo de un cuadro grandioso que pintará después: “El hambre de Madrid”.

En Roma pinta “El rescate de los cautivos en tiempos de Carlos III”, obra alabada por los periódicos de entonces. Fue expuesta en la Chiesa Della Rotonda, concediéndole el nombramiento de Académico de San Lucas, comparándolo entonces con Velázquez, Ribera y Murillo.

En Roma le solicitaron jurar fidelidad a Jose Bonaparte como rey de España (después de la invasión del territorio español por el ejército de Napoleón). Al negarse a hacer este juramento fue apresado junto con otros artistas españoles becados residentes en Roma y conducidos al castillo de Sant´Angelo, por lo que fue considerado prisionero civil en la época fernandina.

Después de su liberación regresa a España en 1815, desembarcando en Barcelona el 21 de mayo. Se instala en Madrid. Junto con otros pintores, pasa a formar parte de la Corte como pintor de Cámara en agosto de 1815, al servicio del rey Fernando VII, con el estipendio de 6.000.- reales. Es la época en la que termina “Las Glorias de España”. Con esta obra comienza una serie de grandes cuadros con temas patrióticos. En 1818 se le nombra Académico de Mérito de San Fernando.

Las Glorias de España

                           

Mientras es maestro del Infante don Francisco de Paula, pinta “El hambre de Madrid” (1818): la constancia española y el carácter de un pueblo que rehúsa el sustento de sus opresores. “ Llega a cotizarse por aquél entonces más que la Redención de Breda, de Velásquez”, nos cuenta Salcedo Ruiz en su Historia de España. Cuando este cuadro es mostrado en la Academia de San Fernando y lo visita el todo Madrid, miembros de la Corte y la Familia Real, es aplaudido por todos. Y alabado por los poetas:

“Sólo estaba reservado,
Aparicio, a tu pincel
hacer un retrato fiel
del amor más acendrado;
pues en tu cuadro, expresado,
se ve con admiración
que la española nación,
guardando a Fernando ley,
prefirió, antes que otro rey,
el hambre y la desolación”.

 El hambre de Madrid

                                       

En este contexto, sabiendo de la estima que la corona tiene con este pintor alicantino, el Ayuntamiento de Madrid le encarga un cuadro, que se titulará “El desembarco de Fernando VII en la Isla de León de Cádiz”. Lo termina en 1827. Una vez terminado, este Ayuntamiento se lo regaló al rey. Este cuadro es un óleo de grandes proporciones: 4,62 x 7,30. Es una larga galería de retratos en la que destacan el rey, su esposa y demás miembros de la Familia Real.

 El Desembarco de Fernando VII en la isla de León en Cádiz, reproducción de una miniatura (el cuadro original se quemó en un incendio)

Con estos lienzos y con otros, Aparicio logra lo que se había propuesto: estar al servicio del rey, contar sus glorias, tener la vida cubierta de gracias.

La Real Academia de San Carlos, de Valencia le reconoce Individuo Académico de Mérito en 1829, por lo que estuvo en esta ciudad dos meses del año siguiente. En 1835 es condecorado con la Cruz de Prisionero Civil. El 27 de febrero de 1836 se le clasifica por una real orden como cesante, con un sueldo de tres mil reales anuales. Fallece el 6 de marzo de 1838 en Pozuelo de Alarcón, donde se había trasladado desde Madrid por prescripción facultativa después de una pulmonía.

Aparicio, contemporáneo de Goya, de Bayeu, de Mengs, de López, de Mella, de otros pintores palaciegos, no quiere parecerse a ninguno y crea su estilo propio. Además de sus obras de pintura histórica, también es pintor de retratos de la élite política y aristocrática, así como temas bíblicos. Según Ramírez Domínguez, su estilo es académico, buen dibujante, frío, con exageraciones grandilocuentes y patrióticas.

Obras consultadas:
La España de Fernando VII, de Angel Martínez de Velasco
Las Artes Plásticas Alicantinas durante el siglo XIX, de Adrián Espí Valdés

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