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El arquitecto y escritor Gaspar Jaén i Urban ha escrito este texto sobre las esculturas monumentales urbanas de Arcadi Blasco, publicado en el catálogo de su primera exposición antológica, denominada “Narrador de objetos”, un monográfico de este artista mutxamelero que todavía puede visitarse en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA) hasta el 29 de Febrero .

Esculturas urbanas de Arcadi Blasco:
Quizá la parte más familiar y conocida de la amplia obra de Arcadi Blasco sean sus conjuntos escultóricos urbanos, en los que logra transformar el barro en sugerentes formas y relieves, creando un lenguaje inherente al artista que resulta prácticamente inconfundible.
Con el movimiento de renovación y modernización surgido tras la transición en las ciudades españolas, desde los ayuntamientos se promovió el encargo de nuevos conjuntos escultóricos que reflejaran esta “nueva era” que nacía mirando hacia el futuro, para que formara parte del paisaje urbano y que todos los ciudadanos se sintieran partícipes de este nuevo rumbo, como con el Monumento del pueblo de Alicante a la Constitución Española ubicado en la Rambla de Méndez Núñez de Alicante.
A continuación publicamos un breve extracto del texto de Gaspar Jaén, del que recomendamos su lectura completa para poder comprender esta parte urbana y de gran escala de la obra de Arcadi Blasco.

Entre tota aquesta gamma de tanteigs i de sol·lucions, un dels mecanismes que oferien una certa novetat, a la vegada que enllaçava amb pràctiques urbanes històriques, fou l’encàrreg de peces escultòriques de grans dimensions, “modernes”, a artistes reconeguts –espanyols i estrangers– amb les quals es pretenia, en emplaçar-les a l’aire lliure, en places i avingudes, qualificar o requalificar, de forma absolutament i indubtablement moderna, (diferent, actual, nova) determinats llocs clau de les ciutats.
Arcadi Blasco (Mutxamel 1928) va rebre de forma successiva els encàrregs dels ajuntaments d’Alacant, d’Elx i del Campello per a fer diverses peces escultòriques ceràmiques de grans dimensions que havien de donar
un nou significat a l’espai urbà on anaven situades i amb les quals, a la vegada, es pretenia requalificar les poblacions que feien la comanda.

El Monumento a la Constitución, Alicante.
Homenaje a la Dama de Elche, Elche.

Monumento a la Santa Faz, Alicante.

El monumento al pescador de El Campello, en su estado original, representando al pescador dentro del mar, y al pez en el interior del pueblo, emergiendo de una lámina de agua. En la actualidad la primera parte del monumento se encuentra dentro de la arena de una playa regenerada, descontextualizado con respecto a cómo lo ideó Arcadi.

 Homenaje a Sempere, plaza de la Viña, Alicante.

Les cinc peces que podem considerar formant el corpus d’escultures urbanes d’Arcadi Blasco, objecte del nostre treball, per ordre cronològic, són les següents: en primer lloc, inaugurant el cicle, “Monument a la Constitució” (1986), situada a la Rambla d’Alacant; en segon lloc, “Homenatge a la Dama d’Elx” (1987), situada a l’avinguda del Ferrocarril d’Elx; a continuació, “Monument a la Santa Faç” (1989), emplaçada al poblat homònim, i també “Monument al Pescador” (1989), potser la peça capital del grup, vora la platja d’El Campello; i ja per acabar, no sols tancant el cicle sino amb un significat urbà ja clarament diferent de les altres, menys potent, “Homenatge a Sempere” (1991), una preciosa escultura ceràmica de molta qualitat formal, situada dalt d’un turó boscós que forma part de la plaça de la Vinya, a Alacant.

Junto a Arcadi Blasco colaboraron algunos arquitectos en la instalación de algunas piezas: Màrius Bevià, Jaume Giner, Manolo Beltrà y Gaspar Jaén; también lo hicieron los ingenieros Juan Manuel Cánovas y Florentino Regalado.


“Font de la Torre Vigia” en Mutxamel y “Diálogos” en la Universidad de Alicante.

Algunes peces posteriors d’Arcadi Blasco quedarien fora de la consideració de peces urbanes, en tractar-se d’obres ceràmiques autoportants, situades de forma més o menys arbitraria o aleatòria, marginal o ornamental, en rodones, fonts o voravies, unes obres molt més mòbils o traslladables i que no qualifiquen com aquelles cinc l’espai urbà.

Sobre la exposición:

La exposición recoge más de medio siglo de incesante actividad, desde los años de formación en las Escuelas de Bellas Artes de Madrid y Valencia (1949-53) hasta sus últimas series, como la del “Aprisco” y los dibujos que la desarrollan (2003-08). Para hacerla posible se han reunido obras de colecciones tanto públicas como privadas, así como una parte importante de obras que pertenecen a la colección personal del autor y que nunca antes habían sido expuestas. 
Entre las obras que se podrán ver destacan piezas llegadas del Museo Reina Sofía, del de Cerámica de Manises, del de Arte Contemporáneo de Alicante, la Diputación y el Ayuntamiento de Alicante, el Ayuntamiento y el Museo de Elche, así como de otras colecciones. La muestra se completa con un video documental realizado por el Taller de Imagen de la Universidad de Alicante en el que se recoge gran parte de la obra pública realizada por el artista, desde esculturas hasta las incontables vidrieras realizadas en los años 50 y 60 en iglesias y edificios civiles de todo el país. No obstante, sí destaca que por primera vez se exhiben
muchos de los bocetos y maquetas previos a estos trabajos.

Más sobre Arcadi Blasco:
Entrevista a Arcadio Blasco (Con Barro)
Entrevista a Arcadio Blasco
Arcadio Blasco, romántico y viajero (artículo de Emilio Soler)

Artículo relacionado:
Una calle para Arcadi 

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Francisco Coello de Portugal y Quesada fue un importante cartógrafo español, nacido en Jaén.
En 1846 fue destinado a la Dirección General de Ingenieros y comenzó a colaborar con Madoz en la publicación de su Diccionario Geográfico, encargándose de la confección de los mapas complementarios, que formaron el “Atlas de España y sus Posesiones de Ultramar” (1848-1880), del que se publicaron 46 hojas, de la más alta calidad. Estos mapas fueron labor de síntesis, en la que se aunaron todas las obras válidas anteriores a levantamientos nuevos y triangulaciones de apoyo. Hasta la aparición del Mapa Topográfico Nacional fueron la mejor cartografía española, destacando en ellos el cuidado por la toponimia, mucho más fiel que en las obras posteriores.

Este fue el mapa realizado por Coello correspondiente a la Provincia de Alicante en dicho Atlas, en el que realizó mapas detallados de las principales poblaciones, como mostraremos a continuación:

Mapa de la Provincia de Alicante, dentro del “Atlas de España y sus Posesiones de Ultramar”, realizado por Francisco Coello y Pascual Madoz en 1855. Institut Cartogràfic de Catalunya.


Alcoy



Alicante


Alicante y su entorno


Altea


Benidorm



Calpe



Cocentaina



Denia



Dolores



Elche



Jávea



Jijona



Monóvar



Novelda



Orihuela

Pego



Villajoyosa

Villena
Fuente:
Institut Cartogràfic de Catalunya

>La Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), como parte de su Obra Social, ha decidido destinar fondos para la recuperación, catalogación y conservación de los legados de ilustres alicantinos imprescindibles para conocer nuestra historia, creando un Centro de Legados.

Mediante esta iniciativa, se están poniendo en marcha archivos web a partir de las investigaciones y las donaciones realizadas a este Centro de Legados, que abarcan los fondos documentales, la vida y obra de múltiples alicantinos ilustres como Jorge Juan, Azorín, Gabriel Miró, Óscar Esplá, Rodolfo Llopis, Eusebio Sempere, Figueras Pacheco, Carlos Arniches, Emilio Varela, Germán Bernácer, Almirante Guillén Tato, e incluso los fondos del Teatro Principal de Alicante.

Hasta el momento, podemos encontrar joyas como:

 Incluye una biografía del compositor alicantino, fotografías de su vida, colección de partituras… Asímismo, se pueden consultar programas de sus actuaciones, artículos y escuchar su música online.
Óscar Esplá en Partegat, con su sobrina Conchita.

La Finca Ruaya, casa familiar de Óscar Esplá, en Santa Faz. Actualmente se encuentra en grave estado de conservación.

Óscar Esplá en Aitana, con la Pájara Pinta.
Programa del primer concierto de la Orquesta Bética de Cámara, dirigida por el maestro Ernesto Halffter Escriche el 19 de Diciembre de 1924 en el Monumental, Salón Moderno de Alicante. 

Aquí podemos consultar la biografía del escritor, bibliografía, rutas importantes de su vida, premio literario que recibe su nombre…

Gabriel Miró frecuentó con su familia la Casa Les Fonts, en Polop, donde tenía un retiro espiritual.

Podemos consultar las rutas históricas de su vida por la provincia. 

Gabriel Miró y Azorín, en Monóvar.

La Biblioteca Gabriel Miró en su primer emplazamiento en Alicante.


Una completa biografía, así como una gran recopilación de documentos y fotografías de este ilustre economista alicantino.
Germán Bernácer, en su juventud.
El despacho del economista, conservado y restaurado.

Biografía, documentación y datos sobre la vida del marino alicantino.
 
Retratos de Jorge Juan.

Jorge Juan y Ulloa, con criollos peruanos.

Obsequio conmemorativo del centenario de Jorge Juan.

Desde la Asociación Cultural Alicante Vivo queremos felicitar y reconocer la labor de CAM en esta iniciativa, y animarles a que colaboren con otras instituciones para recuperar documentos y legados que estén dispersos, deteriorados o en condiciones de difícil acceso para poder ofrecerlos en formato digitalizado a todo el mundo a través de internet.
Ojalá muchas más organizaciones y archivos de diferentes instituciones se animen a seguir estos pasos.

Artículos relacionados:
Óscar Esplá, a la sombra de Falla
Gabriel Miró, un escritor nada sencillo  
Germán Bernácer, el economista-humanista
Jorge Juan y Santacilia

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Debido a la serie de acontecimientos a los que hemos asistido hoy en Alicante Vivo, la Asociación Cultural ha decidido recuperar su normalidad, cerrar los comentarios en este artículo que no estaban conduciendo a nada más que descalificaciones, y explicar toda la situación para quien desee conocerla y que quede clara. Nuestro objetivo no es sembrar polémica, alentar difamaciones ni crear enfrentamientos entre la sociedad alicantina, sino el que ya todos conocéis, y no deseamos alimentar más esta situación.

COMUNICADO OFICIAL:
  • El día 8 de Diciembre de 2008, la Asociación Cultural Alicante Vivo tiene la oportunidad de analizar el libro “Alicante, calle abajo”, puesto a la venta al precio de 20€ y editado por la Agrupació Cultural de Fogueres Especials d´Alacant, en colaboración con Festiserv, la Concejalía de Turismo y Fiestas, Amstel, STH Levante, Club de Balonmano Mar Alicante, Terminales Marítimas del Sureste y Servicios Marinos Mediterráneo. Según su propia descripción, el libro hace un “recorrido fotográfico desde Campoamor hasta la Plaza del Ayuntamiento, de la primera mitad del siglo pasado, con sus referencias históricas y comentarios de la época, las zonas y los personajes”.
Portada del libro

  • Durante la lectura del libro Alicante Vivo descubre en su interior fragmentos claramente extraidos de http://www.alicantevivo.org, una obra bajo licencia Creative Commons, que sólo permite la copia de los contenidos citando a la fuente original siempre y cuando no se emplee en un contenido comercial. Entre los contenidos que detectamos con procedencia de Alicante Vivo figuran aportes que nos han enviado terceras personas, fotografías personales y documentos creados por los componentes de Alicante Vivo, fruto de nuestro trabajo y nuestro carácter no lucrativo que nos ha llevado a recibir la confianza de los lectores y colaboradores, que han depositado en nuestra Asociación Cultural contenidos históricos para la libre difusión no comercial.
  • Alicante Vivo en ningún momento fue consultado para la realización de una obra que fuera a ser publicada con un fin comercial (entendiendo como fin comercial cobrar por un libro una cantidad económica que irá destinada a fines privados), y por tanto, aquí surge el conflicto al descubrir que se han infringido nuestros derechos de autor, motivo por el cual publicamos un artículo denunciándolo y remitimos escritos a quien consideramos correspondiente, poniéndonos en contacto con los autores de dicho libro solicitando explicaciones.
  • Nuestra asociación ha permitido siempre el acceso y la utilización de nuestros archivos a investigadores, estudiantes y otras publicaciones sin ánimo de lucro, así como a llibrets de hogueras o prensa, siempre y cuando se nos especificara qué contenidos necesitaban y gestionando los permisos requeridos previamente, asegurando la legalidad y el correcto proceder de todos nuestros pasos.
  • La situación detectada nos supone un grave problema, puesto que puede perjudicarnos en el futuro a la hora de recuperar la confianza de quienes nos envían contenidos, así como a la hora de dar explicaciones a los autores de los contenidos que han sido publicados sin su autorización expresa.
  • Todo esto nos ha llevado a la publicación hoy de un artículo explicando esta situación que nos ha causado preocupación y tristeza. A continuación, hemos recibido numerosos mensajes de apoyo y ánimo por parte de nuestros lectores, a los que agradecemos siempre que estén a nuestro lado.
  • Sin embargo, algunos han caído en el descalificativo, en el ataque personal y en los insultos, algo que siempre hemos tratado de evitar en Alicante Vivo hacia cualquier persona. El artículo había perdido el sentido como noticia de lo sucedido y se ha convertido en un foro de descalificaciones, que hemos decidido cortar directamente. Lamentamos que alguien haya sido perjudicado a través de este artículo, pues nuestra única intención siempre ha sido explicar que no estábamos de acuerdo con el proceder de este libro.
  • Hemos contactado con los autores del libro, quienes nos han pedido disculpas oficiales por la situación, a la que ninguna de las dos partes ha deseado llegar nunca. Ellos nos han citado en su libro como fuente (“gracias a la web http://www.alicantevivo.org, sin cuya ayuda no podría haberse hecho este libro”), pero ha resultado insuficiente puesto que el problema ha residido en no habernos especificado claramente antes de realizar ese libro que iba a ser puesto a la venta.
  • La Asociación Cultural Alicante Vivo acepta sus disculpas oficiales, que se fundamentan en el desconocimiento de nuestra Licencia Creative Commons, basada en la legislación española de Derechos de Autor. Asímismo, nos desvinculamos de posibles conflictos derivados que puedan surgir con terceras personas ajenas a nuestra asociación. Nosotros no somos los autores materiales de este libro, y se realizó sin nuestro conocimiento.
  • Por tanto, la polémica ha sido zanjada, hemos conocido el motivo de todo este problema y hemos solucionado los malentendidos con la Agrupació Cultural de Fogueres Especials d´Alacant, quienes nos han asegurado que en ningún momento han deseado causarnos perjuicio alguno, y lamentan que su malentendido haya causado esta cadena de situaciones desagradables.
  • No deseamos polémicas, enfrentamientos ni perjudicar a nadie. Por ello, damos por finalizada esta situación, y esperamos que no se repita nunca más. Las dos partes han llegado a un entendimiento verbal. Comprendemos que se ha cometido un error involuntario, y una vez se ha aclarado dónde ha estado el problema, deseamos que todos aprendamos de él, siendo más cautos y respetuosos.
  • Defendemos la cultura libre y de acceso gratuito, especialmente cuando se trata de la historia y la cultura alicantina, tan necesitada de impulso, cariño y difusión. Por ello, sólo deseamos pasar página de esta situación, y seguir por nuestro camino, esperando la vuelta a la normalidad, y que los comentarios, correos y mensajes recibidos en nuestra asociación vuelvan a tratar los temas que siempre tratan, y dejen al margen esta situación que ya hemos solucionado.
  • Deseamos que nuestro trabajo se reconozca, porque es el trabajo de todos nuestros lectores, comentaristas, corresponsales, autores, compañeros… es el trabajo de los historiadores, de los cronistas, de los profesores, de los libros que leemos, de las leyendas populares transmitidas, de los objetivos de los fotógrafos que siempre nos acompañan… y todo este trabajo no es anónimo, y tiene un esfuerzo descomunal.
  • Recalcamos que todo nuestro trabajo está registrado bajo nuestra Licencia Creative Commons y que debe ser cumplida siempre para cualquier persona que desee utilizar nuestro trabajo. Somos una asociación sin ánimo de lucro y no deseamos hacer beneficio con los temas que tratamos, sino que lo hacemos porque creemos en Alicante y queremos a Alicante. Invertimos aquí nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, nuestras ilusiones y nuestro trabajo, y sólo deseamos que esta labor no desaparezca.
Lamentamos toda esta situación, que ha provocado hoy muchos disgustos, y esperamos que nuestros lectores comprendan que no seremos partícipes de ninguna campaña difamatoria contra nadie, puesto que Alicante Vivo no fue creado para este fin. Con todo esto hemos decidido resumir las ideas de los comentarios aquí vertidos hoy, explicando nuestro malestar, y eliminando los comentarios que puedan resultar ofensivos o hirientes.

Que esta nota informativa sirva para todos aquellos que deseen conocer lo sucedido, y para confirmar que Alicante Vivo ha recibido y aceptado las disculpas oficiales de la Agrupació Cultural de Fogueres Especials d´Alacant.

ASOCIACIÓN CULTURAL ALICANTE VIVO
10 de diciembre de 2008

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Gracias a Dani, nuestro amigo de alacalle.com, hemos dado con un archivo de la Universidad de Columbia, en el que se expone un archivo dibujos de cómo vieron los niños españoles la Guerra Civil. Todo un testimonio gráfico que refleja el horror y el miedo a aquellos aviones que vomitaban bombas y tragedias allí por donde volaran. Os mostramos los dibujos realizados por niños de toda la provincia de alicante, que plasmaron con sus trazos sobre el papel lo que sus ojos vieron y sus recuerdos nunca pudieron olvidar.

Durante la Guerra Civil española (1936-1939) se evacuó a los niños de las zonas de guerra y fueron llevados a colonias establecidas en las zonas libres de España y en el sur de Francia. A principios de 1938 el Ministerio de Instrucción Pública y el Instituto Carnegie de España recogieron un gran número de dibujos infantiles hechos en estas colonias, en su mayoría por niños de 7 a 14 años. El Sr. Joseph Weissberger trajo una cantidad considerable por encargo de la Spanish Child Welfare Association, y de la American Friends Service Committee (AFSC – los cuáqueros). Estos usaron los dibujos para publicitar la situacion de los niños y recoger fondos para la ayuda de las evacuaciones. Hemos identificado mas de 850 de estos dibujos en varias colecciones. Columbia recibió en donativo los que aquí se presentan en 1938, en 1977 entraron a formar parte de las colecciones de la Avery Architectural and Fine Arts Library.

Escena de Guerra. Antonio Sánchez, 7 años. 
Residencia Infantil #6, San Juan

Dicen que no hay visión más pura del mundo que la de un niño, puesto que su inocencia y su mirada libre de prejuicios, les permite observar todo lo que sucede a su alrededor de un modo muy diferente al que lo hacemos una vez nos vamos haciendo adultos. Algunos, incluso olvidan cómo veían el mundo cuando eran niños.
Y no hay nada más traumático y catastrófico para la vida de un niño que ver interrumpida su infancia por los horrores de la guerra. El miedo, los traumas, las familias rotas… algo que nadie puede comprender se vuelve, aún si cabe, más incomprensible aún por aquellos a quienes al hablarles de intereses, conflictos políticos, odio… no comprenden de qué se trata.
Ellos son las víctimas más dolorosas, porque sus vidas quedan marcadas por las escenas trágicas que vivieron, y los niños de la guerra crecen con esas escenas desoladoras en sus recuerdos, sin poderlas olvidar nunca.

 
Hidroavión sobrevolando barcos. Moisés Ancina, 13 años. 
Residencia Infantil #6, San Juan 

Escena de evacuación. Manuel Lombán Álamo, 13 años. 
Residencia Infantil #3, Villajoyosa 
 
Cine Ventas. Rafael Tejedor Humero, 12 años. 
Residencia Infantil #20, Tángel (Alicante).

Plaza de la Villa. Francisco Sánchez Bustos, 16 años.
Residencia Infantil #3, Villajoyosa.
Angela Giral, directora de la Avery Library, apoyó el proyecto de poner estos dibujos en la Web y lanzar un llamado a todos aquellos a quienes hayan tocado estas evacuaciones. Así explica su vinculo personal con estos dibujos:
Por los mismos meses en que se recaudaban estos dibujos, yo también fui evacuada de la zona de guerra.  Tuve la suerte de que me evacuara mi familia y me dejaran al cuidado de mis abuelos en Argel. Con apenas tres años, no hice ningún dibujo.
Joseph Weissberger, en su introducción al libro de Huxley And they still draw pictures! dice de estos dibujos que son como “páginas autobiográficas de diarios no llevados.” Algunos de estos niños no volvieron a ver a sus padres, otros volvieron a España terminada la guerra, otros, como yo, fueron al exilio y crecieron en tierras lejanas. Yo espero que muchos aun vivan y estén dispuestos a añadir unas páginas a estas biografías incompletas. Con el permiso de los que escriban, me gustaría añadir los textos a esta página web. De cualquier manera, la información que pueda recogerse será depositada como un componente electrónico del fondo de “Spanish Children’s Drawings” en la Avery Architectural and Fine Arts Library. También algún día se depositará una copia en el archivo de la guerra que hoy se organiza en España.
Si es usted uno de estos niños, o un familiar o amigo que pueda contribuír con información actualizada o ayudarnos a localizarlos, le agradecería que me mande unas letras.
Angela Giral, Former Director
Avery Architectural and Fine Arts Library
Columbia University, MC-0301
1172 Amsterdam Avenue,
New York, NY, 10027
giral@columbia.edu

>L’Associació Cultural l’Esportí de Beniarres, dentro de su sección de la revista “Fent Poble” se encuentra de enhorabuena.
Cuando salimos por primera vez a la calle en julio del año 2000, con aquella portada mostrando nuestro emblemático Benicadell, levantándose majestuoso a través del puente de hierro del ferrocarril Alcoy-Gandia, no podíamos imaginar que llegaríamos siete años después a sacar el número 25 de nuestra revista.
En nuestro número 21 de abril de 2006, publicamos el hallazgo a finales de 2005 del manuscrito Ynventario de todos los papeles existentes en el Archivo de la Encomienda del Valle de Perpuchent de la militar orden de Nª Sra. de Montesa”, que en virtud de Orden especial del Ynfante D. Carlos Maria de Borbón, formó D. Lorenzo Gozálbez, vecino de Alcoy y abogado de los Reales Consejos y asesor de la encomienda.

El hallazgo de nuestro compañero José Vicente Moncho Grau, se encuentra colgado en la red en la dirección http..// www.cervantesvirtual.com y colocando en el buscador la palabra clave “Ynventario”.

A partir de este hallazgo, que comprende documentos desde 1.273 hasta 1.817, todo nuestro empeño se puso en encontrar donde se hallaba la documentación original referenciada en dicho Ynventario. Esperábamos encontrar el archivo y poder completar así la historia de Beniarrés. Recabamos la ayuda de personas importantes dentro del estudio de la Historia, solicitamos información a diferentes archivos como el de la Corona de Aragón y al Archivo Histórico Nacional, donde hay documentos de la Orden de Montesa, pero la respuesta a la documentación de la Encomienda de Perputxent siempre resultó negativa. Anteriormente y por mediación del profesor Ramón Reig, en uno de mis viajes a Sevilla, establecí contacto con el Director del Archivo de Indias, donde tenia conocimiento de que había ido mucha documentación con posterioridad a la Desamortización de Mendizábal en 1.835, pero el resultado fue también negativo. En otro de mis viajes, decidí visitar el Archivo de Simancas, maravilloso castillo del siglo XVI construido por Juan de Herrera y primer edificio en España diseñado para albergar los archivos de la Corona, con resultado en este caso también negativo.

De entre los compañeros que realizamos la labor de investigación, Rafael Aura, Jose Vicente Moncho y quien suscribe, después de más de siete años de búsqueda, empezamos a manejar diferentes hipótesis y de entre ellas la peor, la documentación referente a la Encomienda de Perputxent (Beniarrés, Lorxa, Benillup i Canesia) había desaparecido como tantas otras en algún periodo oscuro de la história, posiblemente con la desamortización.

Dios aprieta pero no ahoga, la adversidad solo debe servir para fortalecernos y seguir trabajando. El trabajo merecía un nuevo esfuerzo y así se hizo. Mi compañero de trabajo, Joseph Lluís Santonja i Cardona, Doctor en História y Director del Archivo Municipal de Alcoy, en su calidad de responsable del mismo, colocó un mensaje en Arxiforum, que es el foro que administra l’Associació de Arxivers de Catalunya hace ya más de un año, buscando entre todos los archiveros de España.

El martes 12 de junio de 2007, llegaba la feliz noticia, mediante un correo electrónico del Subdirector del Archivo General de Palacio D. Juan J. Alonso Martin que trascribo:

Estimado compañero:
Hemos de comunicarte que la documentación de la cual solicitais información se encuentra en el Archivo General de Palacio, dentro del fondo de Archivo del Infante D. Fracisco de Paula.
La Encomienda de Perpuchent perteneció al citado Infante, a quien fue concedida por RD de 18 de abril de 1802, al igual que otras muchas, situadas la mayoría de ellas en lugares de la actual Comunidad Valenciana, entre ellas la vecina de Castell de Castells.
Al principio hubo una administración común de las encomiendas de dicho Infante y las de su hermano Carlos María Isidro hasta la separación de encomiendas en 1818.
En estos momentos se está llevando a cabo la descripción del fondo, que consta de más de 600 cajas, habiéndose hecho una primera división entre la documentación de su Secretaría de Cámara y la de su Contaduría, subdivididas éstas a su vez en la perteneciente a su Cuarto y Servidumbre y la relativa a la administración de sus encomiendas. Entre estas 600 cajas se hallan ya identificadas 15 cajas de la Encomienda de Perpuchent, que contienen documentación desde mediados del siglo XVIII hasta 1851. Se trata fundamentalmente de expedientes de gobierno y administración de la Encomienda (correspondencia del secretario de cámara con el administrador) y cuentas.
Para cualquier consulta contactad con nosotros y os indicaremos la fecha en que pueda estar a disposición de los usuarios, ya que, lógicamente, en estos momentos, al carecer todavía de instrumentos control y de descripción y estar trabajando sobre ello, el fondo permanece fuera de consulta, aunque esperamos que por poco tiempo.

Josep Lluís Santonja
Doctor en Història
Director Arxiu Municipal d’Alcoi
Director Xarxa de Biblioteques Municipals d’Alcoi

FREDERIC JORDÀ y JOSE V. SANJUAN CAMPS

>El informe anual de Greenpeace Destrucción a toda Costa 2008 recoge un centenar de casos graves de contaminación urbanística y convencional por vertidos, uno de los problemas principales de las costas españolas.

El informe, en formato PDF y dispoible para descargar, incluye muchas fotografías aéreas para ilustrar las actuaciones denunciadas, aunque lamentablemente éstas se encuentran en muy baja resolución.

Os recomendamos la lectura detenida del informe dedicado a la Comunidad Valenciana. En lo que respecta a la provincia de Alicante, encontramos:


La provincia de Alicante: de espaldas a la realidad

En 2007 se inició en Alicante la construcción de cerca de 40.000 viviendas, cifra superior a la demanda real debido a la ralentización del mercado inmobiliario, muy acusado en toda la provincia por el descenso de la demanda extranjera de segunda residencia, que ha encontrado otros destinos.
La Diputación de Alicante, negando esta realidad, se ha comprometido con la Federación de Obra
Pública (FOPA) a desbloquear en un año parte de los 147 Programas de Actuación Urbanística (PAI) que están paralizados. Entre ellos se encuentran 30 planes que se presentaron hace ya dos años para recalificar unos 25 millones de metros cuadrados de suelo rústico para edificar viviendas o para el desarrollo de polígonos industriales. A nadie parece importarle, por tanto, que las viviendas no vayan a venderse, ni que el ladrillo continúe con su imparable avance.
Y mientras tanto, la gran cantidad de abusos urbanísticos que están recibiendo, ha obligado a la Junta Sectorial de jueces de lo Contencioso-Administrativo del Juzgado número 3 de Alicante a pedir un juez de apoyo para tratar de abarcar toda la demanda.

  • Irregularidades urbanísticas en los tribunales de Alicante, Benidorm y Orxeta.
  • El Campello: avalancha de proyectos urbanísticos
  • Denia: dunas no urbanas
  • Elche: sentencia a favor del ladrillo
  • Dunas de Guardamar en peligro
  • Sant Joan d´Alacant: 90% urbanizable
  • Degradación por el crecimiento de los puertos de la provincia de Alicante
  • Xàbia: vueltas de tuerca para ampliar el puerto
  • Puerto deportivo Luis Campomanes (Altea), coartadas de posidonia
  • Guardamar del Segura: el río que se transformó en cloaca

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Nuestro amigo y compañero Miguel Ángel Perez Oca, presenta el lunes 26 de mayo de 2008 su libro “El Telescopio”.
Publicado por la Editorial Club Universitario (la misma editorial que ya publicó hace unos años una de sus grandes obras, “25 de Mayo: La Tragedia Olvidada”), el acto tendrá lugar en la Sede Universitaria de Alicante, a las 20:15 horas.
Como todos sabéis, Miguel Ángel lleva mucho tiempo participando en el programa de Vicente Hipólito “Hoy por Hoy”, con la sección “El Telescopio”. En ella, da un repaso general a diversos temas con su pluma hábil y afilada que tanto le caracteriza.
Desde hace unas semanas, Alicante Vivo tiene el privilegio y la fortuna de contar con Miguel Ángel de colaborador, y publicar semana a semana los mismos artículos que lee los martes en la Cadena Ser.
Desde este blog (el suyo, como bien sabe), le deseamos la mejor de las suertes y el éxito más embriagador.
Nosotros no faltaremos a la cita…
Y, por supuesto, le pediremos a nuestro amigo que nos firme algunos ejemplares.
Os mantendremos informados.

>A raíz de la publicación en Alicante Vivo, el pasado 25 de febrero, del magnífico y extenso artículo de Rubén Bodewig titulado “EL YACIMIENTO SUBMARINO DE LA ALBUFERETA”, me permití insertar un comentario en el que afirmaba que nunca entenderé que nos quieran “vender” determinados descubrimientos cuando no son tales.
Así, hacía referencia, por ejemplo, al bombo y platillo que le dieron al supuesto “hallazgo” del Torreón de San Francisco, cuando se excavó durante las obras de encauzamiento de las aguas pluviales en la Rambla y la Explanada, mientras estaba sobradamente descrita dicha torre en numerosos documentos históricos de Alicante sobre el antiguo recinto amurallado, así como en el libro de Pascual Rosser Limiñana, “NACE UNA CIUDAD. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LAS MURALLAS DE ALICANTE” (Concejalía de Cultura. 1995).
Añadía a continuación que más recientemente ocurrió algo similar, en este caso con el puerto romano de la Albufereta, cuando se afirmó en los medios de comunicación que se habían “descubierto” sus restos durante las obras de encauzamiento del Juncaret.
A este respecto, terminaba diciendo que guardo un pequeño libro en mi colección de documentos antiguos de Alicante, en el que ya Francisco Figueras Pacheco, autor del mismo, describía estos restos pormenorizadamente: “EL ANTIGUO PUERTO INTERIOR DE LA ALBUFERETA DE ALICANTE. DESCUBRIMIENTO Y DESCRIPCIÓN” (Gráficas Moscat. 1955).

Pues bien, a continuación me propongo hacer un pequeño resumen de algunos pasajes de este estudio de Figueras Pacheco, pero antes me gustaría citar algunos autores y documentos, muy significativos, que nos pueden poner en situación y que transcribo literalmente:

“El momento en el cual el área comienza a ser inundada por las aguas marinas es difícil de precisar, pero la existencia de una línea de fractura postpliocena parece ser el hecho clave. Se trata de una línea de debilidad tectónica que discurre paralela a la costa, introduciéndose tierra adentro por la Albufereta, dejando como horst el área del Cabo de las Huertas. De manera que, posiblemente, desde finales del Terciario, las aguas marinas penetraron en el sector, configurando así una especie de pequeña ría que sería aprovechada para la construcción de un puerto romano, gracias al resguardo que le proporciona el Cabo de las Huertas y que determina el cierre del golfo de Alicante por su sector septentrional”. // “…la instalación aquí de una zona marismeña es un hecho que cronológicamente cabría datarlo de tiempos históricos y al que debieron de contribuir dos factores fundamentales: por un lado, una regresión del nivel marino y, en segundo lugar, la colmatación debida a aportes marinos y, sobre todo, fluviales, que coadyuvarían a la creación de una restinga de débil espesor que sería sobrepasada, únicamente, con fuertes temporales marinos o con ocasión de lluvias muy intensas y con potencia suficiente, capaces de conseguir un desagüe en el mar”.

(“EL SANEAMIENTO DEL BARRANCO DE LA ALBUFERETA: TENTATIVAS EN EL SIGLO XX”. Margarita Box Amorós. 1984)

“…ninguna persona privada o stranya no puixa amerar lli, canem ni altre splet en l’Albufera de dita ciutat aprop de les heretats de Gaspar Bernat e d’en Antoni Merita y d’en Bernat Joan y de moltes altres per lo gran dan queja de la infectio e males odors que donen e fanales gurts qui cullen sos fruyta en ses heretats que tenen en la dita horta sino passen lo mes de octubre…”

(PRIVILEGIO DE FERNANDO EL CATÓLICO, otorgado a la ciudad de Alicante el 18 de enero de 1510)

“…es un depósito natural de aguas estancadas situado al nordeste de la Sierra de San Julián y principio meridional de la huerta por la banda del mar, no lejos de la antigua Lucentum…” // “ Las aguas de esta laguna, corrompiéndose en verano por falta de movimiento y por los despojos de los vegetales nativos, infectan la atmósfera, y producen tercianas muchas veces rebeldes y malignas, que desde la Condomina se extienden a los pueblos de la huerta…”

(“OBSERVACIONES SOBRE LA HISTORIA NATURAL, GEOGRAFÍA, AGRICULTURA, POBLACIÓN Y FRUTOS EL REYNO DE VALENCIA”. Cavanilles. 1797)

Dos pequeños apuntes de la prensa del primer tercio del siglo XX, para documentar el inicio del saneamiento de la zona, ya que no se acometió hasta entonces a pesar de que legislaciones muy anteriores abogaban por acabar con los focos de insalubridad, asunto que por unas cosas u otras, fundamentalmente de índole económica, fue eludiendo reiteradamente el Ayuntamiento de Alicante:

“…están ultimándose los últimos detalles de la obra de desecación de la Albufereta…” // “…y que ha sido tan eficaz que ha hecho desaparecer totalmente aquella charca…”

(La Voz de Levante. 29 de mayo de 1928. “La Albufereta en seco”)

“Seguramente por falta de una monda frecuente y metódica han perdido su eficacia los trabajos de desagüe que se realizaron y «La Albufereta» vuelve a ser un lugar pantanoso, insalubre, por tanto, y peligroso para la colonia que a su alrededor se ha formado desde su saneamiento”.

(Diario de Alicante. 2 de noviembre de 1931)

Más tarde vino la instalación de los emisarios submarinos, nuevos saneamientos de la zona, la incursión del urbanismo desbordado… y en una publicación actual sobre los hallazgos durante las obras de encauzamiento del barranco, nos encontramos el “redescubrimiento”:

“La última cata arqueológica localizada y estudiada ha sido el puerto romano altoimperial (siglos I-II d. C.), ubicado en la margen derecha del cauce, muy cerca de la Playa de l’Albufereta, al inicio del encauzamiento o Área Arqueológica 3. En estos trabajos se ha excavado tanto el fondeadero del embarcadero como una pequeña porción del interior de la instalación portuaria”. // “En conjunto se ha documentado una estructura longitudinal de 48 metros, compuesta de un muro corrido, compartimentado por medio de tirantes en varios módulos (foto 3). El interior del embarcadero se encontró algo deteriorado, hallándose el resto de un pavimento en mortero de cal, que marca la posible línea de suelo del interior del muelle.
En líneas generales, este último hallazgo nos sitúa ante un puerto vinculado a la ciudad romana de Alicante, Lucentum, que se halla no muy lejos de l’Albufereta, en el Tossal de Manises. Dicha instalación permitiría el transporte de mercancías y personal entre el litoral y los barcos fondeados en la actual playa.
Amortizado este puerto, a partir del siglo III d. C., el área es reaprovechada para ubicar una necrópolis (siglo IV d. C.)…” // “La zona meridional del fondeadero se rellenó o se utilizó como vertedero en época tardía (siglos IV-V d. C.)…”

(“RECONSTRUCCIÓN PALEOAMBIENTAL DE L’ALBUFERETA D’ALACANT DURANTE EL PERÍODO ÍBERO-ROMANO”. C. Ferrer, A. M. Blázquez, M. A. Esquembre y J. R. Ortega. 2005)

Embarcadero de la época romana. 2005

Llegados a este punto, veamos la mencionada obra de Francisco Figueras Pacheco, inscrita dentro de la “Memoria de las excavaciones de Alicante. 1934 a 1936”, de las que fue Director, meramente descriptiva, pues no contiene ni una sola ilustración, si bien su cuidada retórica se encarga de dibujar con las palabras lo que sus páginas no contienen gráficamente.

El primer capítulo, titulado “Topografía marinera”, describe el litoral alicantino desde el Benacantil al Cabo del Alcodre (Cabo de las Huertas), pasando por los acantilados de la Sierra de San Julián “que hoy los salva una carretera amplísima” y las ruinas del Tosal de Manises “donde se alzó un día la famosa ciudad de Amílcar” (entonces todavía se sostenía que podía tratarse de Akra-Leuka), se centra en “lo que llamamos la Albufereta en la acepción local más restringida del vocablo”, y menciona los problemas de su pasado pantanoso hasta que se abordó su reciente saneamiento por parte del consistorio alicantino. Comenta Figueras la gran cantidad de restos de construcciones y de cerámica dispersos por todo el cauce del almarjal, así como los claros vestigios del lecho primitivo y trozos de madera restos de embarcaciones antiguas (reconocidas por los técnicos en el Museo Naval de Madrid), y termina diciendo:
“Dos espesos muros de grandes mampuestos que debieron estar coronados de sillares, dejaron considerables trozos de su fábrica, alternados a derecha e izquierda del lodazal, pudiendo seguirse todavía sus alineaciones en longitud de más de 60 metros. Digno también de especial mención es un curioso macizo de cantería admirablemente conservado, con su cantil de grandes sillares, a escasa altura sobre la superficie actual de la marisma, que cerrándola de margen a margen, marca el límite hoy visible de la Albufereta, por el extremo lindante con las huertas. En la partida se le conoce con el expresivo nombre de «El Mollet», diminutivo de muelle en el lenguaje regional. Por el extremo opuesto o sea el que se acerca a la playa, no se observan vestigios de obras que interceptasen la salida al mar. En cambio las que cerca de éste bordean la orilla oriental, son abundantísimas”.
El segundo capítulo, que se titula “El problema fundamental de la Albufereta”, arranca con una pregunta: “¿Cómo explicarse todo lo que nos muestra hoy la Albufereta, sobre el supuesto de que fuera siempre un ingrato charco?”. Al poco lanza una segunda cuestión, todavía más intencionada: “¿Cómo explicar que las construcciones más destacadas de estos parajes, aparezcan bordeando precisamente el lodazal, en vez de huir de sus orillas, según aconseja la sensatez menos exigente?”. Y él mismo se responde, concluyendo que la única explicación plausible es que no siempre fue un charco pestilente, sino que:
“Ha miles de años, la faja cenagosa comprendida entre el «Mollet» por un extremo y las arenas de la playa por el otro, era un estero, una ría, un estuario, una superficie en fin, cubierta constantemente de agua, ya porque llenasen su cauce las de una rambla entonces importante, ya porque la invadiese el mar, antes de cerrar su entrada las arenas de la playa actual, bien por la acción simultánea de ambas causas. La depresión que aún marca el cauce primitivo y la escasa distancia que lo separa de las olas, lo están diciendo con elocuencia insuperable”.
Concluía Figueras que el hecho de que existieran notables asentamientos alrededor, unido a la naturaleza y dimensiones de las ruinas del cauce, sólo podía denotar la existencia de un puerto, conclusión que reforzaba argumentando, amén de con sus propios trabajos de campo, con un importante desglose de documentos, fundamentalmente del Archivo Municipal de Alicante, entre ellos: los estudios de Chabás avalados por Fernández Guerra y Hübner, la Crónica de Bendicho (transcribe Figueras: “y yo vi entonces que una saetía con sus velas tendidas, se metió dentro de la Albufereta hasta el cabo, que es muy cerca del camino y dio la vuelta, cosa que no sé yo que se haya visto jamás”), y planos y grabados antiguos.

Esquema geomorfológico de la zona de la Albufereta. 2005

El tercer capítulo, el más extenso de la obra, lo dice todo con su título: “Descripción del puerto”. Se compone a su vez de varios apartados: “Forma y dimensiones”, “El dique del Norte”, “Los muelles de atraque”, “Los astilleros”, “Capacidad del vaso”, “Las naves antiguas”, “El fondeadero exterior”, “Comunicaciones” y “Síntesis”. Detengámonos en algunos aspectos y datos que aporta Figueras Pacheco en estos subcapítulos:

1. El cauce tiene forma de “N” muy estirada, cuyo trazo más largo es el que llega a la playa. La longitud total se aproxima a los 300 metros, y la anchura es de 40 metros en la entrada del puerto, pasando apenas a 30 metros en el resto de la ría. Antes de fabricarse los muelles, parece ser que las dimensiones eran bastante mayores.

2. El dique del Norte, el popularmente denominado “El Mollet”, es la obra mejor conservada. Es un macizo de cantería de 1,80 metros de ancho “formado por dos hiladas de sillares de piedra, perfectamente careados y unidos entre sí los de cada hilada, por encajes de cola de milano”. // “Por debajo de este cantil, la obra es de mampostería, de pequeñas dimensiones y sobresale en la actualidad unos 70 centímetros del suelo… Forma un arco de círculo de 30 metros de radio con 1,25 de flecha y 17,70 metros de longitud de la cuerda. A ambos extremos y formando con esta cuerda ángulo de unos 120º, se inician dos muros, el de la izquierda de 7,30 metros de longitud, que más tarde cambia de orientación, para continuar durante unos 2 metros paralelo al eje de la Albufereta en ese lugar. El de la derecha, de unos 5 metros, viene a unirse con la prolongación de un muro… // …apoyo de uno de los lados de un arco de alcantarilla, por la que en tiempos pasados debió desaguar normalmente la rambla o regato que dio origen a la Albufereta”. // “…a unos 3,80 metros del cantil del «Mollet», se encuentran vestigios de un camino romano que lo cruza paralelo a él, con una anchura apreciable de 3,40 metros”. // “…hallazgo de los estribos de un puente de 4,40 metros de luz, bajo el que cerca del «Mollet» y a unos 14 metros del eje de la rambla, debieron fluir las aguas desviadas en defensa del dique”.

3. En cuanto a los muelles, se fueron disponiendo alternativamente en ambas orillas, para aprovechar así el espacio disponible, y a su vez dejar el suficiente para que las naves maniobraran. El que mejor se conserva se halla en la orilla derecha del primer tramo a partir del “Mollet”. Dice Figueras que es “un muro de 62 metros de largo (o al menos esta es la longitud en que nosotros hemos podido seguirlo) que corre a lo largo de la primera rama… // …y cuyo cantil, está separado 15 ó 20 metros del bancal más próximo. Sobre este muro puede apreciarse una obra, que permitiría suponer corría a lo largo de él un camino”. // “…puede apreciarse que la mampostería es de grandes mampuestos, la que nos permite suponer, así como su orientación, abrigada de la boca de la Albufereta, que esto constituía un muelle de atraque…”. A continuación describe en la orilla oriental otro muelle, de 63 a 65 metros de longitud y 1,20 metros de espesor, en la segunda rama de la N, que bien podría ser el más antiguo, por ser también el más próximo a las faldas del Tosal. Y en la tercera rama, de nuevo en poniente, restos de un muro de unos 90 metros de longitud, que bien podría haber sido otro muelle.

4. Para calcular la capacidad, Figueras Pacheco hace un estudio de las dimensiones de las embarcaciones de la época de carácter mercantil, pues desecha la posibilidad de un uso militar. Esloras de 30 metros darían una capacidad superior a las 100 toneladas para buques de vela, y afirma que, dadas las dimensiones del puerto, “los muelles de la Albufereta, estuvieron en condiciones de servir para la carga y descarga con toda comodidad, de ocho a diez naves a la vez”. Además, la ensenada exterior del puerto, al abrigo del Cabo de las Huertas, ofrecía en todo momento condiciones óptimas como fondeadero, caso de tener que esperar para acceder al recinto interior.

5. Y en cuanto a los caminos que llegaban y recorrían el puerto, describe indicios de uno que lo bordearía por la orilla occidental (derecha), y afirma la clara existencia de otro que transcurría por la opuesta, y se encontraba en perfectas condiciones a un metro de profundidad bajo la superficie actual del campo. Este último, bordea por la parte del mar el Tosal de Manises, recorre el puerto, cruza la rambla más al interior, y se dirige a la parte posterior de la Sierra de San Julián, para enlazar con el ramal de la Vía Pretoria que llegaba hasta Alicante. Por otra parte, Figueras afirma la existencia de restos de una calzada romana en las inmediaciones de la Albufereta, que se dirigiría hacia el interior para comunicar la costa con las serranías de Alcoy y comarcas próximas. Por último, el camino más oriental, después de servir de arranque al que subiera a la ciudad, debió seguir con dirección a El Campello para enlazar con la vía romana del litoral.

El cuarto y último capítulo, titulado “Pretérito y futuro”, tiene menos trascendencia para los fines de este artículo, pues como su nombre indica, trata por una parte del tráfico marítimo que tuvieron nuestras costas antes de la llegada de los romanos (cretenses, griegos y cartagineses), así como las repercusiones del mismo en su desarrollo; y por otra, de lo acaecido tras la destrucción de la ciudad, el abandono del puerto, su degradación, y el arduo trabajo de excavación futura si se quiere hacer posible la restauración de las ruinas.
Cosa esta última que es evidente que, hoy por hoy, jamás llegará a ser posible.

ARMANDO PARODI ARRÓNIZ

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Parafraseando el libro de mi hermano, “25 de Mayo, la tragedia olvidada” me propongo hacer un ejercicio de reflexión sobre este terrible suceso.
Este año se cumple el 70 aniversario de la “tragedia”, yo le llamaría asesinato, masacre, etc., pero dejémoslo así. No quiero esperar a que se aproxime demasiado la fecha, pues creo que es de justicia hacer un repaso a este luctuoso hecho recordando diversos aspectos.
Primero, la situación actual de la memoria física del hecho y después, recordar algunos retazos de la historia que me ocupa.

LA VITRINA SILENCIOSA

Al entrar al recinto de la rotonda en la planta baja de mi querido Mercado Central, rodeo por la izquierda, costumbre budista, una vitrina que contiene cuatro objetos totalmente mudos. Son, los cuatro, historia. Unos representan el control que se ejercía sobre la venta bien hecha, su voz era una fina aguja y unos números que daban fe de la seriedad de unos honrados comerciantes cuyos nombre han pasado de abuelos a hijos y nietos, creando una estirpe de vendedores que desde antes de amanecer hasta pasada la primera parte de la tarde ponen al alcance del público los mejores productos de tierra y mar para consumo de los afortunados que allí acuden. No seria ningún pecado el indicarlo con una reseña escrita y alguna foto de las muchas en las que dichos objetos están presentes. Seria un merecido homenaje a la honestidad de nuestros vendedores del Mercado.
Otros dos objetos se unen al silencio de la vitrina anónima y son un reloj del que se cuenta que marcaba la hora en que la onda expansiva de una explosión allá por 1938 dejo parado. Hoy, alguien ha movido las manillas inmóviles y la hora fatal no es la que figura en las fotos adjuntas.
El cuarto objeto lo he visto día a día desde mi trabajo en el desaparecido Banco de Alicante y es un doble cilindro gris. Durante décadas, estuvo sobre la fachada frontal del Mercado. Hoy duerme anónimo junto a sus hermanos de historia.

LA ALARMA QUE SONÓ TARDE

Este doble cilindro tenia la función de avisar a la población civil de los asesinos ataques de la aviación rebelde y la de sus cómplices.
Estos aviones aparecían con el sol a la espalda provenientes casi siempre de Mallorca y aprovechaban, como corresponde a lo que eran, alimañas, la situación más propicia para no ser captados por los fonolocalizadores situados a las afueras de la ciudad. Por aquellos años no existía el radar.
Alguien avisaba de la ausencia de aviones de caza en la ciudad.
Aquel día, el avión procedente de Oran aterrizó en el aeropuerto de Air France ubicado en el Altet. Los fonolocalizadores detectaron ruido de motores y avistaron el avión de línea regular. A pocos minutos la Aviación Legionaria llegó en dos formaciones que no fueron localizadas hasta estar sobre la ciudad. La alarma sonó a la vez que las primeras bombas.

HOMENAJE A UN HEROE ANÓNIMO

Manuel Irles “Alacha”, era un estibador del Mercado Central que acababa de cumplir con su trabajo. Vivía justo sobre el mercado de verduras en la calle Capitán Segarra. Se disponía a lavarse en la terraza de su modesta casa. Acababa de guardar un puñado de cerezas y algunas sardinas.
La alarma, las primeras explosiones y los primeros gritos de dolor desentumecieron al cansado Manolo. Se asomó y con la camisa en la mano bajo los escalones hasta la calle comenzando junto con otros muchos ciudadanos a rescatar a vivos y muertos por las primeras explosiones. Aturdido por la catástrofe solo acertaba a intentar sacar de la maraña de hierros cuerpos golpeados, heridos, mutilados, irreconocibles por la sangre y el polvo.
Llegó la segunda escuadrilla y Manuel no se lo pensó, entre explosión y explosión continuó su faena. Todo acabó como empezó. ¿Habría una tercera escuadrilla?. Manuel siguió como lo hicieron otros muchos.

EL NÚMERO 312

Seria 1959 cuando en el patio de la Calle Juan de Herrera 38, esquina a Capitán Segarra, Miguel Pérez, mi padre, Perfecto Oca, mi tío y padrino, José Maria Mas, primo de mi padre y Manuel Irles, amigo de la familia, cantaban tangos a la vez que obsequiaban al tío José Maria Mas con vino, pulpo seco asado, capellans, fabes tendres y de postre horchata de Gori con toña.
Yo jugaba con mis soldados de goma a los pies de los festeros. A la fiesta se añadieron las mujeres de la casa y algún vecino. Mi hermano organizaba su mochila para partir a alguna montaña al día siguiente.
Manuel Irles me sujeto por los hombros y me dijo: “Eusebin, jo li vaig posar el nombre trescents dotze a un tros de cap que no es sabia si era d´home, dona o gos” (Eusebin, yo le puse el numero trescientos doce a un trozo de cabeza que se sabia si era de hombre, mujer o perro). Manuel, calló, cerró los ojos y lloró como un niño.
Era la primera vez que veia llorar a un hombre de la talla de Manuel. Era un gigante, fuerte por su trabajo y por el deporte.
No fue esta la única vez que Manuel me repitió el mensaje.
Pasaron los años y yo habia crecido. Manuel y los demás habían envejecido, mi padre había muerto con 54 años, los mismos que tengo yo ahora. Vi a Manuel por la calle y le salude. Manuel estrechó mi mano con alegría. Yo le pregunté por lo que pasó aquel día y él me lo dijo.

EPÍLOGO

Manuel pasó días colaborando a desescombrar y por su relación con los heridos y fallecidos participo con los médicos forenses a recomponer los cuerpos mutilados, aplastados, muchos anónimos que procedían del bombardeo. Algunos tardaron días en aparecer de entre los escombros. Los cuerpos se agrupaban ante el Hospital Provincial y eran numerados, recompuestos y una vez identificados trasladados, unos al Cementerio de Alicante, otros a San Vicente, Novelda, Agost, etc.. Unos fueron inscritos en el Juzgado de la zona sur y otros en la zona Norte. Los registros de la zona norte desaparecieron. Muchos cadáveres fueron enterrados en grupo en fosas comunes, otros los recuperó la familia, pero muchos fueron a la tierra sin nombre.
Cuenta Vicente Ramos en 1973 que desde principios de agosto de 1938 hasta el fin de la guerra, se publicó en la prensa listas de desaparecidos aquel día, hasta más de doscientos.
El fin de la Guerra trajo el silencio, pero la Democracia no trajo el recuerdo merecido. Por ello comprometo a quien se interese por ello a que no solo se mantenga la memoria si no que se exija la reparación histórica de aquellas victimas, las del Campo de los Almendros, las del Puerto de Alicante, a que se mande al Hijo Predilecto a su lugar, nunca al olvido, a que los demócratas se definan como tales y a que los neofranquistas se desprendan de sus mascaras.
En recuerdo de los más de trescientos, de los héroes anónimos, en particular a mi amigo Irles y su mensaje sin que hoy no seria quien soy, y a todos los que no olvidan.

Foto antigua con la alarma antiaérea.

Fachada principal del Mercado. Se indica la antigua ubicación de la alarma y la cúpula bajo la que esta “la vitrina muda”.

La vitrina muda. Balanza, reloj, alarma antiaérea y peso.
¡Qué poco costaría indicar cada cosa lo que es!


Primera placa puesta por el Ayuntamiento el día 28 de Mayo de 2006.

La misma placa una semana después. Sobran las palabras.

La placa al día de hoy, protegida con un cristal blindado.

Gastón Castelló mira hacia el lugar donde cayeron las mas mortíferas. 25-05-2006.

Mi hermano Miguel Ángel Pérez Oca, autor del libro “25 de Mayo. La tragedia olvidada.”
Su rostro refleja la decepción y la humillación que representa la “plaquita” puesta por el Alcalde.

Un año después, 25 de mayo de 2007, se repite el acto. Allí se acercaron mis amigos de Alicante Vivo, en su primer acto publico.

Parlamento homenaje por parte de miembros de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica.

Don Enrique Cerdan Tato, mi amigo.

Manolo Parra. Sindicalista, poeta y mi primer maestro en el mundo sindical.

Enrique sonríe y tras el la dulce y vital Marina Olcina, primera mujer concejal en el Ayuntamiento de Alicante y primera autoridad que acudió en ayuda de las victimas del criminal bombardeo.

Marina Olcina.

Yo.

Campo de los almendros tras la humillante negativa del Alcalde Luis Díaz Alperi y sus peperos a recordar a los demócratas allí detenidos.

Un nuevo almendro que dura poco.

Como se ve, no nos quitaran ni la esperanza, ni la sonrisa.

Enrique y un superviviente del Campo de los Almendros.

Aunque no quieran, habrá almendros.

EUSEBIO PÉREZ OCA

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