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A raiz del artículo El Pont de les Set Llunes. Racó de Sant Bonaventura, quería compratir con vosotros un artículo que publique en mi blog “Por ahí no es…“en el que enseñaba Els Canalons.

Els Canalons de Alcoy es una ruta que discurre por el cauce del río Polop y es bastante arriesgada en algunos tramos por lo que, por mi parte, la voy a calificar de Dificil, más tarde veréis porqué.

Canalons

Raco de Sant Bonaventura

Una vez que estamos en el merendero del Racó de Sant Bonaventura con el agua cayendo por los escalones que tanto me gustan para ir a Els Canalons tenemos que localizar una rampa que hay a la izquierda, cerca de los paneles indicadores. En esa rampa se inicia una pista que sube a unas barandillas de madera que nos conducen a la parte de atrás de las cascadas de Sant Bonavetura (tras una suave bajada) Ahora si que empieza la verdadera ruta de Els Canalons. Esta parte es fácil:

Esta es la parte de arriba de las pozas que hay en el Racó de Sant Bonaventura, donde estaba el barro en el artículo anterior.

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Siguiendo el cauce del río unas pasarelas de madera nos permiten cruzarlo sin problema.

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Pero no andaremos mucho cuando nos topemos con la primera parte medio-complicada. Se trata de una gran poza, nada profunda, pero para pasar de un extremo a otro tenemos que hacer uso de unas cadenas que hay ancladas a la pared de roca. Aquí lo único que puede pasar si nos resbalamos es que nos mojemos, pero nada grave porque no hay desnivel. Eso si, la roca resbala y quizá si nos caemos nos podemos hacer daño, pero no es complicado pasar al otro lado.

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En mi caso pasar al otro lado fue complicado porque, además de ir con la mochila de la cámara y el trípode, íbamos con nuestra querida perra Syla y para pasar por las cadenas tuve que cogerla con una mano mientras con la otra me ayudaba de las cadenas para pasar… tengo que deciros que si no hacéis uso de las cadenas no podréis pasar por lo que os recomiendo que tengáis las dos manos libres.

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Una vez que hemos pasado de un lado a otro nos encontramos con una fuente de agua y con algunos paneles indicativos. Ahora hay que segir el camino.

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El camino discurre en todo momento entre el cauce del río que se ensancha y estrecha por momentos. Habrá pasarelas de madera para que podamos cruzar de un lado a otro sin problema, hasta este punto la ruta es bastante sencilla.

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Incluso nos topamos con algunos restos de hornos de cal:

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“El horno de cal es una construcción tradicional, en la que se amontonaban piedras calcáreas sobre una base de leña. De estructura cilíndrica, generalmente se encontraban enterrados por una de sus caras aprovechando el desnivel de la ladera, y revestidos con piedra de mampostería. El proceso consitía en mantener la piedra a unos 1.000 – 1.200ºC durante más de cuator días, hasta que un característico humo blanco indicaba el final de la cocción. los encargados del horno, tenían que estar pendientes en todo momento de alimientar y controlar el fuego.
La cal ha sido un material muy utilizado en siglos pasados: en la construcción mezclado con arena, para lucir pareces, para blanquear fachadas e incluso como desinfectante.

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Canalons

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Y llegamos a una de las partes más complicadas. Realmente no es que sea dificil pasar por aquí, es más bien, arriesgado. Ahora si que nos encontramos en altura, con un desnivel de bastantes metros y el espacio para pasar es bastante estrecho. Segimos teniendo las cadenas para que podamos ayudarnos. Bajo empezamos a ver las pozas más profundas, sigue sorprendiéndome que tengamos esto tan cerca de casa.

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Canalons

Canalons

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Frente a nosotros grandes moles rocosas que se elevan decenas de metros. La parte de enfrente es inaccesible, al menos nosotros ni lo intentamos.

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Canalons

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El último tramo es el más peligroso porque resbala mucho. Ya no hay cadenas y simplemente hay que bajar una loma bastante inclinada para después subir otra que nos deja en una explanada rocosa inclinada en la que podemos disfrutar del entorno. Ojo, cuidado que resbala. Bajo de esa explanada hay una cascada bastante fotogénica.

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Pasada esa explanada, podemos seguir andando pero nosotros no llegamos mucho más lejos porque quedaban pocas horas de luz y no quisimos arriesgar. EL resto del camino que andamos no difería mucho de lo que andamos al principio.

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Esto es en la zona en la que estábamos, en la explanada rocosa. En la parte izquierda tenemos más y más pozas y estas si que parecen profundas. Elevándose sobre ellas tenemos las grandes moles rocosas muy erosionadas, todo un espectáculo para la vista.

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Canalons

Canalons

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Y, repito, no es por hacerme pesado pero ir con ojo tanto en la ida como en la vuelta, por el suelo resbaladizo y por la zona de las cadenas. Pero os aconsejo que os escapéis una mañana y hagáis esta ruta porque este valle del río Polop es una pasada, me lo imagino nevado y debe ser tremendo.

Espero que os haya gustado la ruta que complementa perfectamente con la ruta al Racó de Sant Bonaventura.
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La concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Teulada organiza la IX SETMANA DEL MEDI AMBIENT que se desarrollará del 23 de Septiembre al 3 de Octubre).

El programa de actividades es muy interesante y extenso, como podéis ver a continuación:

Domingo 27 de Septiembre
XII JORNADA DE LIMPIEZA DE FONDOS MARINOS
Lugar: Club Náutico de Moraira.
Hora: 10:00h.

Del 28 de Septiembre al 2 de Octubre
ACTIVIDADES DE MEDIO AMBIENTE PARA ESCOLARES
(C.P. Sant Vicent Ferrer y C.P. Cap d’Or)
– Itinerarios de interpretación medioambiental en Parques Naturales.
– Representaciones de teatro de títeres.

Participantes en anteriores actividades de la Concejalía.


Del 28 de Septiembre al 23 de Octubre
EXPOSICIÓN: “NATURALEZA IBEROAFRICANA”
Lugar: Espai La Senieta. Avda. de Madrid nº 15 – Moraira.
Horario: De 10:00 a 21:00h (de lunes a viernes).
Entrada libre.
Exposición cedida por A.N.S.E. (Asociación de Naturalistas del Sureste).

Miércoles 30 de Septiembre
TALLER DE “COCINA VEGETARIANA Y MEDITARRÁNEA”
Impartido por Trinidad Sánchez Ávila
(Educadora Ambiental y Etnobotánica).
Lugar: Espai La Senieta. Avda. de Madrid nº 15 – Moraira.
Horario: 17:00 – 20:00h.
Número de plazas: 24 personas.

Silene hifacensis, amenazado endemismo que mundialmente sólo se puede encontrar en este municipio y algunos puntos de Baleares.

Viernes 2 de Octubre
CONFERENCIA Y PRESENTACIÓN DEL LIBRO:
“PLANTAS DE INTERÉS DE TEULADA”
Ponente: Jaume X. Soler Marí. Biólogo y autor del libro.
Lugar: Espai La Senieta. Avda. de Madrid nº 15 – Moraira.
Hora: 20:00h.
Entrada libre.

Sábado 3 de Octubre
RUTA DE SENDERISMO GUIADA “PRV-169:
SENDERO DE UPANEL (ASPE)”
Distancia: 12 Km.
Dificultad: Media.
Lugar de salida: Plaza del Ayuntamiento de Teulada.
Hora de salida / regreso: 8:30 – 17:00h.
Recomendaciones: Llevar comida, agua y calzado cómodo.
Número de plazas: 50 personas.

TELÈFONOS DE INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:
965.74.01.58 / 966.49.09.76
(de lunes a viernes de 9:00 a 15:00h.).

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Caminamos bajo un manto verde que nos cubre, nos protege, nos embriaga. Nos cubre del viento. Nos protege del intenso sol. Nos embriaga por sus esbeltas arboledas, por la explosión de verdor, por la victoria de la naturaleza. Bajamos hacia un barranco que el viento, la lluvia, la nieve, han ido labrando con el paso del tiempo. Mientras avanzamos, nos sorprende un susurro. El discurrir del agua. Agua que nace del subsuelo. Que emerge, que se abre camino en la superficie, entre la maleza. Maleza que lo viste de verde, de amarillo. Que avanza con el riachuelo por su vega. Y el río corre, brinca, en las imperfecciones del terreno. El río moldea los tolls. Cuando el río salta. Cuando el río peina pequeñas cascadas. Cuando el río se aplana, también se amansa. Pequeñas balsas naturales le dan descanso. Y toma fuerzas para volver a correr, camino del valle.

                                       

La Torre de les Maçanes

                      

Brull es el nombre del río que nace en este bello paraje, en el término municipal de La Torre de les Maçanes (provincia de Alicante). Bajo una cúpula verde de altas ramas de pinos, de chopos, de carrascas, las primeras aguas del río Brull, se abren paso entre juncos, entre arbustos. Busca su protagonismo valle abajo, aumentando su caudal. Este entorno tuvo un importante protagonismo desde tiempo inmemorial. Desde los romanos, del Imperio Romano, pasando por los árabes, los cristianos de la reconquista, junto con los de la edad moderna, el río, sus aguas cristalinas y unos molinos para moler el trigo junto a su vega, tuvieron su importancia en este municipio y en los de alrededor. Tan cerca del pueblo, sus habitantes recorrían su ribera a pie ó a lomos de mula, de caballo. También, sus cabras ó sus ovejas, comían de sus arbustos.

 
  
  
  
 

                         

Pero este paraje ha estado muy descuidado durante años. Con su abandono, estos caminos que pisaba el ganado, se fueron llenando de maleza. Estos senderos, regocijo de los habitantes de este pueblo, fueron desapareciendo.

            

Muchas veces manifestamos que hay que respetar el medio ambiente, que se debería hacer una cosa u otra. Muchas, opinamos sin buscar remedio. Porque pocas veces hacemos algo al respecto para paliar las situaciones que criticamos. El pasado 18 de julio la Asociación de El Rentonar, de La Torre de les Maçanes, nos invitó a comprometernos. A través de la Asociación de Caminantes de Aigues, de la que soy socio. La Asociación de El Rentonar nos dio la oportunidad, a un grupo de amigos, de aportar nuestro granito de arena como voluntarios a una gran labor. Cada uno según sus posibilidades. La recuperación del río Brull y su entorno. El río, sus tolls, su ribera. Patrocinado por la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), que subvenciona estos trabajos, la Asociación El Rentonar puede desarrollar su proyecto y dar los primeros pasos en hacer realidad un sueño: recuperar este bello paraje para disfrute de los vecinos de La Torre de les Maçanes y de sus visitantes.
                 
Primer  toll

                      

 
 
Cascada y segundo toll

                   

 
 

Bella cascada y tercer toll

                          

 
 
Cauce del río y puente

                     

Para más información sobre la recuperación del río Brull y la Asociación de El Rentonar, visita la página http://www.rentonar.blogspot.com/
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SOSEGADOS

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La Sierra de Colmenares es una sierra litoral que se encuentra al sur de la ciudad de Alicante y pertenece territorialmente al Barrio de San Gabriel y a la partida de Agua Amarga.

                       
Limites Geográficos:
Norte: A-31 Autovía de Alicante.
Este: Avenida de Elche.
Oeste: A-79.
Sur: N-340.
                                                

                        

Vista Aérea Sierra de Colmenares.

                    

En su entorno se encuentran: el parque El Palmeral,Los estudios de cine La Ciudad de la Luz,La Oami,el campo de golf  El plantío, la fábrica de Aluminio y las instalaciones de CLH (Compañía Logística de Hidrocarburos).

                    

La presión urbanística en la zona a crecido exponencialmente año tras año, ha pasado de ser una zona tranquila y un poco abandonada a expropiarse las casas ‘’de toda la vida’’ y construir en el entorno urbanizaciones de lujo con sus correspondientes colegios privados como el  King’s College (el cual espero no reciba ni un céntimo del Estado, dada la situación de los escolares del barrio de San Gabriel). A esto sumamos la construcción de viviendas al lado del campo de golf  y ‘’El Escorial’’ (la Ciudad de la Luz) que sigue en construcción con una miniciudad de barracones prefabricados para los obreros. 

             
Esta Sierra es un híbrido entre polígono industrial y residencial de lujo.
                      
Pero la Sierra de Colmenares alberga algunas sorpresas: 2 B.I.C.
                

Los Icnofósiles ‘’de la fábrica de Aluminio’’ y Los cimientos de una Torre Vigía de mediados del s.XVI.
                
Además de estos dos Bienes de Interés Cultural, la sierra cuenta con una gran cantidad de búnkers en su parte norte. Entre el Barranco de las Ovejas y el Barranco de Agua Amarga hay por lo menos unos 30 búnkers. Cinco de ellos siguen conservando su estructura original de hormigón armado, algunos aparecen formando grupos y tienen aljibes. No he podido encontrar información por internet en el archivo histórico provincial. Allí sólo aparecían dos referencias:

           

Año: 1941
Asunto: Solicitud de eliminar animales dañinos en el coto de caza Los Colmenares partida de Babel
Geográfico: Los Colmenares, coto.- Babel, partida.- Agua Amarga, partida
Materia: ANIMALES DAÑINOS.

   
Año: 1943
Asunto: Informe del Cronista sobre los terrenos de Agua Amarga y sus cultivos
Geográfico: Agua Amarga, partida
Materia: INFORMES.

           

Según la primera referencia, existía un coto de caza inmediatamente posterior a la guerra civil. Allí había  5 grandes casas de campo (de las que quedan escombros). Toda esta parte de la sierra esta abancalada, quedando algunos arbóles de los antiguos cultivos, principalmente olivos y algarrobos.
          
Probablemente existirían poblaciones importantes de conejos y perdices, pero eso no justificaría la construcción de tal cantidad de búnkers tan dispersos por la sierra y menos aún los que tienen aljibes y están formando grupos. Los búnkers son de toda tipología: pozos de tirador, nidos de ametralladoras…són casi con toda seguridad de la guerra civil y casi con la misma seguridad construidos por la República formando algún tipo de línea defensiva (es imposible que existan búnkers de hormigón armado construidos expresamente para la caza menor y menos en 1941).
                    
En la zona cayeron los famosos “mártires de Agua Amarga”, los falangistas de la Vega Baja que intentaron liberar a José Antonio. La fecha de construcción del monumento es 1941. Sólo unos 5 búnkers són de hormigón armado y se conservan bastante bien, otros tienen el techo de madera y escombros por encima por lo que se ‘’rehabilitaron‘’ posteriormente. La gran mayoría són simples hoyos con la estructura de piedras de bancal y los antiguos techos sustentados con vigas de madera (en su mayoría desaparecidas) lo que hace suponer que se construyeron posteriormente a los de hormigón armado con materiales sobre el terreno y tal vez con carácter de urgencia.
                

         

Vista Aérea de la zona dónde se encuentran los búnkers entre el Barranco de las Ovejas y el Barranco de Agua Amarga.
               
 Grupo de 3 Búnkers de hormigón armado con un aljibe .

                    

Fotos de los Búnkers:

 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 

   

Esta parte de la sierra se encuentra en un estado lamentable de abandono: apenas hay algún árbol y en la zona hay gran cantidad de escombros y basuras de todo tipo. Durante la tarde, pude recoger en una bolsa unos 2 kg de viejos cartuchos de escopeta. Con los escombros se han hecho algunas hogueras y algunas zonas presentan un aspecto de vertedero…

       

Aprovecho este articulo para denunciar la cantidad de basuras y escombros que existe en esta zona de la sierra y el estado de abandono y dejadez total de los búnkers.

                 

Fotos de basuras y escombros:

 
  
  
  
  
 

              

A pesar de tal cantidad de ‘’miserias’’, la sierra es un lugar perfecto para la práctica de deportes como el ciclismo de montaña y el senderismo; cuanto menos, un buen lugar para darse un paseo o pasear al perro. Existen muchos caminos que la recorren en casi todas direcciones.

                

El paisaje esta compuesto por los antiguos huertos y cultivos y sus bancales. Existen muy pocos árboles por lo que las ‘’matas de la pampa’’, el esparto y algunos arbustos mediterráneos, han ocupado el lugar de los antiguos cultivos y el paisaje es semidesértico debido a la erosión. Existen también esparrágos silvestres y una gran cantidad de ‘’rabo de gato’’ (una infusión de esta planta es perfecta para las resacas).

               
En cuanto a la fauna, hay conejos, ratones de campo, palomos salvajes, arañas ’’de las grandes’’, mariposas grandes de color amarillo y una gran comunidad de chicharras…
        

Al fondo se ve el mar, omnipresente durante casi todo el recorrido por la sierra, hacia el lado contrario se ve el Bacarot, el campo de golf, las instalaciones de CLH, los cultivos que quedan y la sierra de Fontcalent.

 
  
  
  
  
  
  
  
 
 
  
  
  
  
 

      

Los B.I.C.

Para más detalles sobre los Bienes de Interés Cultural adjunto los enlaces del catálogo de BIC del ayto de Alicante a las fichas de ambos BIC.
-Icnofósiles:
-Ruinas Torre Vigía:

               

ICNOFÓSILES:

Un Icnofósil es simplemente la huella fósil de un ser vivo.
            

En la Sierra de Colmenares se encontraron Icnofósiles de grandes mamíferos y de algunas aves, alas de insecto y un posible dinosaurio. Se localizaron gracias a unas explosiones que abrieron unas cárcavas que  probablemente sean de la guerra civil. El hallazgo fué fortuito por parte de unos vecinos en 1990. Se excavó parcialmente, se cubrió y se vallo, pero la estratigrafía no está agotada por lo que pueden producirse nuevos hallazgos.

       

 
  
 
Las Cárcavas se encuentran justo detrás de la fábrica de Alcoa.

      

TORRE VIGÍA:
De la Torre en cuestión sólo quedan las ruinas de sus cimientos. Data de mediados del s.XVI y desde ella se tiene una vista panorámica del Cabo de las Huertas al Cabo de Santa Pola, y la isla de Tabarca.

           

Se construyó para avistar posibles incursiones de piratas berberiscos y poder avisar mediante un correo o señales a la población y las guarniciones de la ciudad.

                         

Se encuentra sobre un promontorio que se eleva 25 metros sobre la Avenida de Elche justo por encima de la cala de los borrachos.

 
  
  
  
  
  
 

     

La Sierra de Colmenares es una caja de sorpresas, un lugar con unas vistas panóramicas de Cap a Cap y un buen lugar para hacer deporte.

             

No estaría mal que la limpiasen un poco de basuras y escombros y pusieran en valor los B.I.C. y algunos de los búnkers, señalizasen los caminos principales y replantaran un poco con plantas mediterráneas y árboles autóctonos como pinos y palmeras. 

         

Sería un buen lugar para ir los domingos con la familia de picnic…Se podría hacer algo como el Clot de Galvany, aunque los valores medioambientales por desgracia no tengan nada que ver. Hay buenas vistas y cosas bastante interesantes, lo suficiente para convertirlo en un parque semiurbano en el que los alicantin@s podríamos disfrutarlo muchísimo mejor.


SANTIAGO MIGUEL CERDÁN.

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Las islas Farne son un pequeño archipiélago en el nordeste de Inglaterra, en la región de Northumberland y a poco más de dos millas de la localidad de Seahouses, muy conocidas por las importantísimas colonias de aves marinas, especialmente de especies como Frailecillo Ártico (Fratercula artica) y Charrán Ártico (Sterna paradisaea) así como por una destacada población reproductora de Foca Gris (Halichoerus grypus).

Localización de las Islas Farne

Focas Grises

Frailecillos Árticos

En la mayor de las Farne, Inner Farne, se erige una pequeña ermita dedicada a St. Cuthbert, quien vivió en este lugar entre los años 676 y 684. Después de dos años como obispo de Lindisfarne, volvió a la isla y falleció allí en el año 687, tras haber construido él mismo una pequeña capilla de la que en la actualidad no se encuentra ningún rastro.

Alcatraz Atlántico, otra de las especies de aves que se pueden observar en la zona.

A este santo inglés se le considera el primer conservador de las aves, ya que tenía especial atención a proteger a las especies que anidaban en Inner, con un mayor cuidado a los Eideres (Somateria mollisima), unos rechonchos patos de los que se obtiene la mejor pluma para los edredones (palabra que deriva de Eider), a algunos de cuyos ejemplares permitió que ocuparan partes del altar de la capilla para anidar.

Eider Común

La trayectoria vital de St. Cuthberth hizo que otros religiosos siguieran sus pasos, creando el Monasterio de Durham. En el año1255, un pequeño grupo, se estableció en Inner, erigiendo un pequeño monasterio benedictino en 1300, tras un forzoso retraso debido a la gravísima epidemia de Peste Negra que asolaba Europa.

Campanario de la ermita de St. Cuthberth

A mediados del siglo XIX, el Archidiácono Charles Thorp compró Inner, rehabilitando los monumentos religiosos, especialmente la capilla de St. Cuthberth, muy afectada por las durísimas condiciones ambientales y por el mal uso de los que llegaban a la isla en busca de huevos y pollos de aves que les sirvieran de alimento. Reparó e incorporó la madera trabajada y la marquetería, así como una bella vidriera cuyo tamaño es a todas luces desproporcionadamente grande, porque se usó una que ya se había colocado en la Catedral de Durham.

Siguiendo los pasos del santo, ordenó la vigilancia de los nidos y pollos de las aves que nidificaban en Inner y el resto de las Farne, lo que ayudó de forma clara, a la recuperación del número de las aves.

En 1925, la presión humana sobre los nidos volvió a incrementarse. Lord Amstrong, propietario de los Castillos de Bamburgh y de Cragside, ayudó definitivamente a que las Islas Farne pasarán a depender del Nacional Trust, comenzando un largo período de tranquilidad y prosperidad para la fauna de ese lugar.

Algunos Charranes Árticos picotean la cabeza de los visitantes para defender a sus polluelos o nidos que se encuentran junto al sendero. El edificio del fondo es la ermita de St. Cuthberth.

Vidriera

En la actualidad, la capilla de St. Cuthberth se encuentra en un buen estado de conservación y puede ser visitada, aunque son las aves de Inner Farne las que atraen la atención de los que llegan a esta isla del Mar del Norte. Pues eso hice yo hace unos pocos días, dentro de una visita con dos amigos a varias de las más importantes colonias de nidificación de aves marinas que se localizan entre Inglaterra y Escocia.

Detalle de los tres elementos principales

Y en esa vidriera de la capilla, trasladada desde la catedral de Dirham a Inner Farne por el Archidiácono Charles Thorp, encontré algo especialmente llamativo para un alicantino: en el grupo central, sobre el personaje principal, se sitúa una representación de la Santa Faz.

Detalles de la Santa Faz de Inner Farne

Como podéis ver en las imágenes, la Santa Faz no tiene la lágrima que sí encontramos en la “nuestra” pero queda bien claro que son tremendamente similares.

Según la tradición católica, durante la Pasión de Cristo, una mujer, más tarde llamada Verónica (del latín Verum=verdadero y del griego Eikon=icono, imagen; la “verdadera imagen”), se quitó su velo para secar con él la cara de Jesucristo. La imagen del rostro de Cristo quedó impresa inexplicablemente en aquel paño de lino y, milagrosamente, se conservó a través de los siglos, convirtiéndose en un objeto de culto y veneración.

Este episodio, pese a estar representado en una de las estaciones del Vía Crucis, no se encuentra en los Evangelios canónicos. La cita más antigua de este episodio data del siglo V, en el Evangelio apócrifo de Nicodemo.
Al estar plegado el paño en cuatro, se asegura que son otras tantas las reproducciones de esa imagen. Una de ellas, según la tradición, es la que se encuentra en el alicantino Monasterio de la Santa Faz, tras el encargo que se realizó a Mosén Pedro Mena en el siglo XV.

Ver aquella imagen de la Santa Faz en aquel lugar, fue como encontrarse a “una vieja conocida” en esa pequeña tierra emergida en el Mar del Norte.

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La ocupación humana en El Campello es muy antigua, como lo atestigua la sucesión de estratos culturales en La Illeta dels Banyets, del Bronce e Ibérico a la Romanización, más los yacimientos ibéricos del interior (Cabrafic, La Ballestera), elementos musulmanes, las torres vigía (La Illeta y el Barranc d´Aigües), siguiendo con el patrimonio del XVIII-XIX: varios masos, el Convent, dos assuts y otras construcciones, sin olvidar una villa bajorromana junto a la autovía de circunvalación que fue arrasada sin contemplaciones, sin un gesto de protección por los responsables de lo público. En el 2008 mil doscientas peticiones solicitaron su conservación y plantearon alternativas compatibles con la carretera. Como no se atendieron, se perdió un importante bien cultural que hubiera enriquecido los recursos turísticos.
                            
Hoy quiero ocuparme de pequeños pero reveladores testimonios de actividades ligadas al mar y a las posibilidades del medio. El Clot de L´Illot era el refugio natural de las pequeñas embarcaciones de vela latina, los llaüts caeros de los pescadores del Carrelamar. La Illeta estaba separada por un estrecho paso de mar, un freu, hasta que en 1943 se dinamitó parte del lado cercano a la costa para colmatarlo y formar un istmo artificial creando así una península que actuara de abrigo a los vientos de llevant i llebeig. El escaso fondo facilitaba el acceso a tierra, un paraje presidido desde mediados el XVI por la torre vigía. A fines del XIX la poblaban unas pocas casitas de pescadores-campesinos, un aljibe de cubierta de medio cañón, que subsiste, y el cuartelillo de carabineros que procuraban impedir el frecuente contrabando de tabaco; disuelto el cuerpo en 1940 pasó a ser de la guardia civil.
                  
 
 
Rafael Altamira que disfrutó de periodos vacacionales en la casa que sus padres poseían en el barrio de La Creu, Ca Terol, también demolida hace unos años, nos ha dejado descripciones de aquel Racó de la Illeta, cuya línea de costa coincidía con el límite del actual paseo en su encuentro con el acantilado. La construcción del puerto y del paseo marítimo desde 1987 hizo retirar el mar unos centenares de metros.

      

Caero Nautic de El Campello

                     

La playa corría casi en línea recta, perdiéndose a lo lejos por el Sudoeste: mientras que por el otro lado, a poca distancia del caserío, formaba un seno cerrado por un promontorio que, sin prolongarse mucho mar adentro, cortaba el horizonte por el Nordeste. En lo alto, y sobre la ensenada, nuevas casas perfilaban sus contornos sobre el cielo azul, de una limpidez admirable, que se reflejaba en el agua, de un tono más intenso.  […]
           
En vez de bajar directamente, costearon la altura en dirección al cabo y fueron descendiendo por la depresión que formaba la desembocadura de un barranquillo estéril, poco profundo, cuyas dos laderas estaban sembradas de diminutos caracoles marinos, blanqueados por el sol. Siguiéndolo, desembocaron a los pocos segundos en la playa, que por allí se prolongaba mucho, tierra adentro. La cortadura era más alta a medida que avanzaban hacia el cabo, pero se dividía en escalones; y Juan observó que en ellos se abrían, de vez en cuando, cuevas provistas de cierres de tablas y a las cuales se subía por senderos en zig-zag.
           
—¿Vive ahí gente? —y preguntó el joven.
                  
—En unas sí, en las menos —contestó don Vicente—.
                          
Por lo regular, sirven de almacén para los pescadores, que, guardan ahí los útiles de su oficio. Nosotros vamos a una que está habitada. Ven por aquí. 
               
Comenzó la ascensión, muy trabajosa porque la pendiente era rápida. En el polvillo amarillento en que se deshacía la arenisca, resbalaba la suela de las botas de campo.
                          
– Aquí hay que venir de alpargatas —dijo don Vicente—. Nuestros calzados no sirven. […]

                          

 Llegaron a una de las cuevas y, sin detenerse a llamar, don Vicente abrió el cierre de labias entró. Una sola pieza tenía la cavidad. A la derecha, en primer término, un resalto de la misma roca servía de banco de cocina. [Reposo (1902); edición de Juan A. Ríos. Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, 1992]

 
  
  
 

                                               

Casi en el centro de la bahía que la playa forma, se abre un recodo más profundo, del cual, desde lo alto, se ve tan sólo un brazo coronado por una torrecilla, ya en ruinas, de las que sirvieron para los vigías costeros en otras épocas. Aquel recodo es el puerto de Lamprea, y en su seno se refugia toda una escuadra de barcos de pescadores. […]

              

A la orilla del agua, bordeando aquel recodo que forma un puerto natural, se alzan las casas en que vive, en época de pesca, lo más lucido de los marineros; haciendo de las redes de reserva, de los artefactos inútiles, de los barriles de cebo para el pescado, lecho y mesa temporales. […]

                      

A la parte de tierra, inmediatamente detrás de las casas, sube el terreno como un murallón, que corta la vista.
Desde la orilla sólo se ven algunas otras casas en lo alto, la masa verde de las mieses, las crestas de algunas palmeras y el sombreado vigoroso de la serranía lejana. Así pueden considerarse los marineros como solos ante la grandeza del mar.

      

Pues en aquel murallón costero, blando y pedregoso, han abierto juntamente el agua y la mano del hombre estrechas cuevas, que sirven por lo común de almacenes; y en una de ellas —no la más capaz, sin duda— vivía la heroína de mi historia. [Cuentos de Levante (1895); edición de Ediciones Thule, 2003]
            
 
  
  
  
  
  
  
                              
Son identificables los trazos del paisaje descritos por Altamira. A partir de la desembocadura del barranquillo que termina en el Clot, la costa se alza. Son materiales blandos que la erosión marina y eólica han ido laminando. Allí, los campelleros excavaron un docena de cuevas como almacén de sus pertrechos de pesca, vivienda ocasional, o permanente los más pobres, sobre todo en los difíciles años 40, y aun fueron refugio preventivo en caso de bombardeo durante la guerra civil. También sabemos de otro en el subsuelo de la Plaza de Canalejas, frente a la iglesia, hoy cegado.

La remodelación urbana de la zona mantuvo estas cuevas considerando su valor etnográfico; sin embargo, se han colmatado parcialmente, hay basura, han perdido buena parte de las estructuras interiores y las puertas. Convendría un mantenimiento y unos paneles con interpretación.

Si nos acercamos a la Torre son visibles un aljibe, quizá de mediados del XIX,  y un horno de cocción de cerámica ibérica, datado del siglo III aC. Ya fue investigado por Figueras Pacheco en 1935 durante sus trabajos en el yacimiento de La Illeta dels Banyets. Forma parte de un conjunto de hornos y un testar que fue estudiado en los noventa y vuelto a cubrir para garantizar su protección, excepto éste que está al descubierto.
          

 
  
  
  
  
  
 

Podemos observar otras huellas sobre el medio si paseamos hacia enclaves cercanos. El primero, junto a la Cova del Llop Marí. El topónimo indica una posible guarida de la foca monje, monachus manachus; todavía en los sesenta vivían ejemplares en el Mediterráneo peninsular. Al lado se encuentra una pequeña cantera excavada en la roca arenisca de la plataforma litoral, donde se aprecian tanto el hueco dejado por la explotación como las marcas de extracción de los sillares. Posiblemente servían para el complejo de La Illeta distante a 750 metros y accesible desde el mar, lo que supone una antigüedad iberorromana. Ejemplos semejantes de aprovechamiento histórico de canteras litorales podemos encontrarlos a lo largo de La Marina Alta; son notables las de Xàbia y Calp.

Otra cantera a cielo abierto se halla sobre un cerro próximo al Clot de l´Illot. Son pequeños focos de saca también de piedra arenisca litoral. El más grande  parece un cráter y la técnica utilizada es similar en estos casos por las muescas que se observan en el roquedo. Su destino bien pudiera ser La Illeta. Estos dos yacimientos tienen un doble valor, arqueológico y etnográfico, por lo que el PGOU del Campello prevé catalogarlos como Bien de Relevancia Local y como tal registrados en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano. ¿Será suficiente?.

 
                  
Sobre La Illeta se está generando cada vez más una abundante bibliografía, pero para una visión global y detenida debe ser consultada la obra de Olcina Doménech, Manuel, ed. (1997): La Isleta dels Banyets (El Campello, Alicante). Estudios de la Edad del Bronce y Época Ibérica. Museo Arqueológico Provincial de Alicante. Sin olvidar visitar el yacimiento y sus materiales depositados en el MARQ.
CARLOS SALINAS SALINAS